El barril de Brent, referencia global, sufrió una caída del 5,26% este martes, cerrando en 79,36 dólares, su valor más bajo desde el 10 de julio. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 5,69% para ubicarse en 75,77 dólares por unidad. Este desplome, que supera el 12% en apenas dos jornadas para el crudo del mar del Norte, se desencadenó luego de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, avivara las esperanzas de una salida diplomática que permita reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.

En una entrevista con CNBC, Bessent señaló que Washington mantiene conversaciones activas con Teherán. El funcionario declaró textualmente:
“Creo que existe la posibilidad de que hoy o mañana lleguemos a un acuerdo para abrir el estrecho y avanzar hacia una posición más normalizada en este conflicto”.
Estas palabras provocaron un desplome inmediato de los precios, que al inicio de la sesión mostraban una ligera tendencia al alza.
El estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte del petróleo y gas mundial antes del conflicto, ha sido un punto neurálgico desde que estalló la guerra con Irán en febrero. Las interrupciones en este corredor marítimo han forzado a los países de Oriente Medio a reducir drásticamente su producción. Según el director de Aramco, el mundo ha acumulado una pérdida superior a los 2.600 millones de barriles de crudo desde el inicio de las hostilidades.
Qatar, que actúa como mediador junto con Pakistán y Omán, confirmó que los esfuerzos diplomáticos están “en curso” con miras a hallar una “solución a corto plazo que permita reanudar el diálogo”, según declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores qatarí, Majed al-Ansari. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reconoció que se han logrado avances en las negociaciones con Irán y Omán para facilitar el paso de más embarcaciones, aunque aclaró que no se ha alcanzado un acuerdo definitivo.
Durante las primeras horas de la jornada, una fuente iraní comunicó a Reuters que Teherán aspira a controlar el tráfico marítimo entrante y tener visibilidad sobre el saliente, con capacidad de intervenir si fuera necesario. Esta postura inicial impulsó brevemente los precios, pero las declaraciones de Bessent revirtieron la tendencia a la baja.
El analista Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, explicó a AFP que “el mercado sigue de cerca las negociaciones y confía en que se alcance un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz”. Por su parte, Simon-Peter Massabni, director de desarrollo empresarial de la correduría XS.com, señaló que la perspectiva de una salida diplomática ha erosionado parte de la prima de riesgo geopolítico incorporada a los precios desde que Estados Unidos reanudó los bombardeos contra Irán el mes pasado.

En el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, el Brent cerró en 79,36 dólares, con una pérdida de 4,41 dólares frente al cierre previo de 83,77 dólares. El WTI, por su parte, restó 4,57 dólares para situarse en 75,77 dólares por barril. Ambos contratos tocaron sus niveles más bajos desde el 13 de julio.
Pese al optimismo diplomático, la tensión en la región no cedió del todo. Un buque que navegaba por el estrecho de Ormuz fue alcanzado por un “proyectil desconocido” el martes, según reportó la agencia marítima británica UKMTO. En el mar Rojo, otra embarcación se hundió tras un ataque en el marco del bloqueo marítimo que los rebeldes hutíes de Yemen mantienen sobre los puertos saudíes.
(Con información de EFE, AFP y Reuters)
Fuente: Infobae