Con una inversión de USD 4,6 millones y una intervención en más de un millón de hectáreas de bosque montano tropical, el Gobierno Nacional inició la implementación del proyecto CONECTA ASL3 – Conexión Ecológica de Territorios Andino-Amazónicos, una iniciativa estratégica que fortalecerá la conectividad ecológica entre los Andes y la Amazonía ecuatoriana y beneficiará directamente a más de 56 mil personas en seis provincias del país, mediante la protección de fuentes de agua, el impulso a la producción agrícola sostenible y la restauración de ecosistemas estratégicos.
El proyecto, liderado por el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE), cuenta con el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y el apoyo de Conservación Internacional y WWF Ecuador. Es, además, el primer proyecto del Programa Regional Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL) que conecta la región andino-amazónica alineando conservación, desarrollo local y protección hídrica.
La iniciativa articula dos corredores ecológicos estratégicos: el Corredor Ecológico Llanganates–Sangay y el Corredor de Conectividad Sangay–Podocarpus, consolidando la conexión entre áreas protegidas emblemáticas como los parques nacionales: Llanganates, Sangay y Río Negro Sopladora.
A través de esta intervención se fortalecerá el manejo efectivo de más de 577 mil hectáreas de áreas protegidas y la gobernanza inclusiva en 461 mil hectáreas de paisajes productivos. Además, se impulsarán 600 hectáreas de producción agrícola regenerativa y la restauración de 400 hectáreas en zonas clave para la conectividad, reduciendo la fragmentación de los ecosistemas y aumentando su resiliencia frente al cambio climático.
Entre los principales beneficios ambientales destacan la protección de fuentes de agua que abastecen a poblaciones andinas y amazónicas, la conservación de la biodiversidad, el mantenimiento del flujo genético de especies y la recuperación de suelos degradados.
La implementación territorial contará con el apoyo de organizaciones con experiencia en estos paisajes, como la Central Ecuatoriana de Servicios Agrícolas (CESA), la Fundación EcoMinga, el Fondo Regional del Agua (FORAGUA), la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), consolidando procesos construidos junto a comunidades y gobiernos locales.
Con esta acción, el Gobierno Nacional reafirma que la conservación de los ecosistemas es una política pública estratégica para el desarrollo sostenible del Ecuador, orientada a proteger el patrimonio natural, fortalecer la resiliencia ecológica y garantizar bienestar para la población.