La administración de Estados Unidos ha ratificado que las conversaciones planificadas con representantes del régimen de Irán se mantienen en agenda para esta semana. El anuncio se produce a pesar de la reciente neutralización de un dron iraní que ejecutó una aproximación peligrosa al portaaviones USS Abraham Lincoln en aguas del mar Arábigo, según reportaron el martes por la noche la Casa Blanca y el Comando Central estadounidense (CentCom).
Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, confirmó la continuidad del proceso diplomático tras mantener comunicación con el enviado especial Steve Witkoff. “Acabo de hablar con el enviado especial Steve Witkoff y, por ahora, estas conversaciones siguen programadas”, manifestó ante los medios de comunicación, añadiendo que los encuentros se darían “más adelante esta semana”.
De acuerdo con las declaraciones de Leavitt, el mandatario Donald Trump prioriza actualmente los canales diplomáticos para resolver las tensiones. No obstante, la funcionaria recordó la complejidad de estas gestiones al señalar que “el presidente Trump siempre quiere buscar primero la diplomacia, pero obviamente se necesitan dos para bailar”.
Opciones militares y diplomacia de alto nivel
En intervenciones posteriores, la vocera remarcó que el presidente estadounidense no ha descartado ninguna alternativa frente a las acciones de Irán, incluyendo la posibilidad de una respuesta armada, especialmente ante el incremento de la presencia naval en la región. “Por supuesto, el presidente siempre tiene una gama de opciones sobre la mesa, y eso incluye el uso de la fuerza militar”, sostuvo en una entrevista con Fox News. Además, enfatizó que “los iraníes lo saben mejor que nadie”, haciendo alusión a operativos de Estados Unidos que afectaron la infraestructura nuclear iraní durante el año pasado.
Informes cercanos a las negociaciones sugieren que la reunión entre Witkoff —quien fue designado por Trump como mediador global para conflictos estratégicos— y los funcionarios de Teherán podría tener lugar en Turquía.

El contexto de estas conversaciones está marcado por un incidente de seguridad nacional. El Ejército de Estados Unidos informó que un caza furtivo F-35C derribó una aeronave no tripulada iraní que realizaba maniobras de carácter “agresivo” cerca del grupo de ataque del USS Abraham Lincoln, mientras este operaba en aguas internacionales.
El CentCom precisó que la interceptación ocurrió a una distancia de 800 kilómetros de la costa sur de Irán. El dron, un modelo Shahed-139, se dirigió hacia la flota estadounidense con lo que se calificó de “intenciones poco claras”, ignorando las medidas de distensión previas. El vehículo fue neutralizado por el F-35C del propio portaaviones, sin que se reportaran víctimas ni daños materiales en las filas norteamericanas.
Tensiones en rutas comerciales estratégicas
“No se tolerará el continuo acoso y las amenazas iraníes en aguas y espacio aéreo internacionales”, advirtió el mando militar en una misiva oficial.
El Comando Central subrayó que esta clase de agresiones injustificadas cerca de activos militares y buques comerciales eleva significativamente las probabilidades de errores de cálculo, colisiones y una mayor inestabilidad en la región. Horas después del derribo, se reportó un nuevo incidente: fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica hostigaron al buque mercante Stena Imperative, que navega bajo bandera estadounidense, mientras cruzaba el estrecho de Ormuz. En este caso, dos embarcaciones y un dron Mohajer se acercaron a alta velocidad amenazando con un posible abordaje.

Esta serie de eventos tuvo lugar en una de las zonas más críticas para el transporte global de energía. Ese mismo día, otros navíos en el estrecho reportaron la presencia de pequeñas embarcaciones armadas. El capitán de la Marina Tim Hawkins, portavoz del CentCom, reiteró que la destrucción del dron Shahed-139 fue una acción defensiva necesaria para proteger a la tripulación del portaaviones.
Mientras la diplomacia intenta ganar terreno para reactivar diálogos nucleares, Donald Trump ha lanzado advertencias sobre la proximidad de los buques de guerra a las costas iraníes, señalando que “probablemente ocurrirán cosas malas” si no se concreta un pacto. Pese a la tensión, el mandatario indicó recientemente que Irán parece “hablar en serio” sobre un posible entendimiento, una postura que ha sido secundada por Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, quien confirmó las gestiones para el diálogo.
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