Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron este martes una serie de ataques contra objetivos iraníes como respuesta al derribo de un helicóptero militar Apache estadounidense en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta.
El anuncio oficial provino del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que mediante un comunicado publicado en la red social X confirmó el inicio de las operaciones militares. Según el texto, la acción fue autorizada directamente por el presidente Donald Trump.
“Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos comenzaron a lanzar ataques de autodefensa contra Irán a las 5:00 p.m. (hora del Este) de hoy”, señaló el organismo militar.
En la misma declaración, el CENTCOM calificó la ofensiva como una “respuesta proporcional a la agresión injustificada de Irán”. Horas antes, Trump ya había advertido públicamente que Washington respondería al incidente, informando que las fuerzas iraníes habían derribado un Apache que realizaba tareas de patrullaje en la zona.
Impactos en el sur de Irán
Poco después de que Washington diera luz verde a las operaciones militares, empezaron a circular reportes desde el sur de Irán sobre posibles impactos en áreas cercanas al estrecho de Ormuz.

Medios iraníes confirmaron que se escucharon explosiones en distintos puntos de la provincia de Hormozgán, una región neurálgica para el tránsito marítimo internacional. La televisión estatal iraní reportó el impacto de un proyectil en la localidad de Sirik, mientras que otras fuentes oficiales indicaron que la isla de Qeshm también fue alcanzada durante la operación. Hasta el momento, el régimen iraní no ha proporcionado un balance oficial sobre posibles víctimas o daños materiales. La agencia Mehr agregó que también se registraron detonaciones en Bandar Abbas.
Tanto Sirik como Qeshm están ubicadas en una de las zonas más sensibles del Golfo Pérsico, muy próximas al estrecho de Ormuz, corredor por el que circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo. En los últimos meses, ambos puntos ya habían figurado en comunicados militares relacionados con intercambios de acciones entre fuerzas estadounidenses e iraníes.
La advertencia de Irán a las fuerzas extranjeras
Esta nueva escalada se produce apenas horas después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzara una advertencia a las fuerzas militares extranjeras que operan en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
En un mensaje difundido en la red social X, el canciller iraní sostuvo que la presencia militar de otros países cerca de las costas iraníes implica riesgos permanentes. Según afirmó, cualquier incidente podría derivarse de errores humanos, accidentes o de quedar atrapados en medio de enfrentamientos armados en la zona.

“El estrecho de Ormuz NO son aguas internacionales, sino un espacio compartido entre Irán y Omán”, escribió Araghchi. En el mismo mensaje añadió que “las fuerzas extranjeras en las proximidades de nuestro territorio están expuestas constantemente a riesgos por errores propios, accidentes o por verse atrapadas en el fuego cruzado”.
El canciller iraní también planteó que la forma más efectiva de evitar incidentes es la retirada de las fuerzas militares extranjeras desplegadas en la región. “Para reducir esos riesgos, la mejor solución es que se retiren”, señaló.
La advertencia de Araghchi fue interpretada como una señal de que Teherán mantiene una postura de firmeza frente a la presencia militar de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, al tiempo que continúan las negociaciones indirectas para intentar alcanzar un acuerdo que permita reducir las tensiones y poner fin a los enfrentamientos en la región.
La zona del estrecho de Ormuz concentra desde hace semanas una intensa actividad militar. Por allí transita una parte sustancial de las exportaciones mundiales de petróleo y gas, lo que convierte cualquier incidente en un factor de preocupación para los mercados energéticos y para la seguridad marítima internacional.
Fuente: Infobae