O’Higgins vuelve a hacer historia en la Copa Libertadores. Después de 12 años alejado de la competencia los celestes enfrentaron la Fase 2 del torneo, instancia en la que debió enfrentar al Bahia de Brasil.
En el duelo de ida los rancagüinos supieron imponerse por 1-0 al cuadro brasileño que llegaba a este duelo como el quinto equipo más valioso del Brasileirao con una racha de 11 partidos sin derrotas en 2026, con la anotación de Francisco González en el cuarto minuto de partido.
Así, con esta ventaja mínima, el Capo viajó para intentar asegurar el paso a la siguiente instancia, pero todo comenzó mal. Un doblete de Willian José en el primer tiempo bajaba las esperanzas del cuadro nacional. Sin embargo, Arnaldo Castillo se inscribió en el marcador para poner el descuento y con ello igualar 2-2 el marcador global que llevó el cruce a los lanzamientos penales.
En esta instancia surgió la figura del portero Omar Carabalí quien consiguió parar dos lanzamientos y con ello sellar la clasificación de O’Higgins a la Fase 3, donde tendrá que medirse contra el ganador del cruce entre Deportes Tolima y Deportivo Táchira.
El ritual de Carabalí
En la definición, Carabalí destacó también por su ritual. El guardameta se colocó en cuclillas dentro del arco y de espaldas a la cancha, agarró con fuerza una de las mallas del Arena Fonte Nova y empezó a rezar, y luego a darse gritos de arenga.
En cada penal, repitió una y otra vez la dinámica que incluso le significó ser amonestado por el árbitro. Más tarde, en diálogo con la transmisión oficial, el arquero destacó: “Esta es la oportunidad que estaba esperando, carajo. Es mi momento”.
“Quiero agradecer a mis compañeros. El esfuerzo, la dedicación, lo dejaron todo. Estábamos cansados, veníamos de jugar hace tres días un partido complicado y de partidos seguidos. El esfuerzo fue notable de todos, cuerpo técnico, jugadores, suplentes. Estamos muy contentos”, continuó.
Claro que para llegar a este momento de gloria Omar Carabalí debió enfrentar una serie de sucesos que forjaron su carrera en el fútbol.
Los inicios
Omar Carabalí nació en Guayaquil, Ecuador, y dio sus primeros pasos en el deporte en las divisiones formativas de Independiente del Valle. Tras ello, llegó a Colo Colo en 2013 y en ese entonces asomaba como una de las grandes promesas del Cacique. “Nos ofrecieron un contrato por cuatro años, porque Omar ya está en el primer equipo y debe tener un contrato profesional. Cumple 18 años en junio de 2015. Me reuní esta semana con Juan Gutiérrez (gerente deportivo de ByN) y estamos dejando las condiciones claras. La idea es que esté por lo menos las próximas cuatro temporadas”, comentaba hace algunos años Wilson Carabalí a El Deportivo.