Desde Washington, Estados Unidos. La falta de consenso entre Estados Unidos y China para elegir al próximo secretario general de la ONU llevó a Emiratos Árabes Unidos (EAU) a ejecutar una maniobra diplomática calculada. La misión: resolver la sucesión de Antonio Guterres, cuyo mandato expira en apenas 70 días.
Mohamed bin Zayed Al Nahyan, jeque de EAU, presentó formalmente la candidatura de Lana Zaki Nusseibeh, actual ministra de Estado y exembajadora ante Naciones Unidas.
“Mi experiencia trabajando con las Naciones Unidas me ha demostrado tanto el potencial de la diplomacia para tender puentes sobre las diferencias como la urgencia de reformar nuestros sistemas multilaterales para hacer frente a los complejos desafíos globales de hoy”, declaró Nusseibeh, en un mensaje que contempla los intereses multilaterales de ambas potencias.

La postulación de Nusseibeh busca romper el estancamiento provocado por la imposibilidad de lograr una votación en el Consejo de Seguridad sin vetos cruzados para los tres aspirantes que, hasta ahora, tenían opciones reales de acceder al cargo.
En la sexta votación secreta, los más votados fueron Rebeca Grynspan, Carolyn Rodrigues-Birkett y Rafael Grossi. Sin embargo, los tres recibieron dos vetos de los miembros permanentes del Consejo: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Dichos vetos anulan las posibilidades del candidato en esa ronda.
Cabe destacar que el veto no es permanente hacia adelante, pero sí marca los parámetros que los miembros permanentes están dispuestos a respetar.
Los miembros no permanentes actuales son: Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá, Somalia, Bahréin, Colombia, Letonia, Liberia y República Democrática del Congo. Aunque carecen de poder de veto, son clave para la designación: se requieren 9 votos y esa mayoría solo se logra con el respaldo de estos países.

Las repetidas votaciones fallidas reflejan la ausencia de un acuerdo geopolítico entre Trump y Xi. La Casa Blanca respalda a Grossi, mientras que China, junto a Rusia, prefiere a una mujer para suceder a Guterres.
“A la luz del proceso de selección en curso del próximo Secretario General de las Naciones Unidas y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de la Carta de las Naciones Unidas, señalamos que ninguna mujer ha sido elegida jamás para el cargo de Secretario General, y solo una persona nacional de América Latina y el Caribe, y solo dos personas nacionales de África”, afirmó el punto 9 de la resolución firmada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS) durante su cumbre en India.
En este contexto, Trump evalúa la posibilidad de respaldar a Nusseibeh, una candidata presentada por los Emiratos. El jeque Al Nahyan es aliado regional de Estados Unidos y mantiene estrechos lazos diplomáticos con Israel. De no contar con luz verde de la Casa Blanca, difícilmente habría colocado a su ministra en un escenario de desgaste político.

Por otro lado, EAU y China sostienen una Asociación Estratégica Integral que abarca energía, infraestructura, inteligencia artificial y seguridad. El comercio bilateral superó los 110.000 millones de dólares, sin contar las inversiones directas chinas para ampliar su influencia en Medio Oriente.
Por ello, Xi podría dar su aval a Nusseibeh: es mujer, como lo exige el compromiso de los BRICS, y es presentada por un socio estratégico en la región.

La lógica de poder en el Consejo de Seguridad indica que Estados Unidos puede alinear los votos de Reino Unido y Francia, mientras que China suma el apoyo de Rusia.
Nusseibeh deberá cumplir un proceso formal que incluye una presentación ante la Asamblea General y la Sociedad Civil, trámite que podría demorar al menos 10 días. Es previsible que el Consejo espere a que complete esos procedimientos antes de fijar fecha para una nueva votación, pues es evidente que existen vetos cruzados para Grynspan, Rodrigues-Birkett y Grossi. No tendría sentido convocar una séptima votación para repetir, con sutiles variantes, el mismo resultado de los últimos 84 días.
Se espera que a comienzos de diciembre ya se haya elegido al sucesor de Guterres.
Fuente: Infobae