Tras la intensa agenda del Papa León XIV en Madrid, la Reina Sofía, acompañada de sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y algunos de sus nietos —entre ellos Victoria Federica, Pablo y Miguel Urdangarin—, mantuvo un encuentro significativo con el Pontífice horas antes del acto multitudinario en el estadio Santiago Bernabéu.
Inicialmente se había anunciado que la Reina Sofía viajaría a Tenerife para despedir al Papa antes de su regreso al Vaticano, pero finalmente será el rey Felipe VI quien presida ese momento. En esta ocasión, la comitiva real se acercó hasta la Nunciatura Apostólica, residencia temporal del Pontífice, para un breve y discreto saludo. Posteriormente, se trasladaron a la Catedral de la Almudena para participar en una oración en homenaje a la patrona de Madrid, marcando el primer acto oficial de la Reina Emérita con el actual Papa.
Para esta cita, doña Sofía retomó el llamado ‘privilegio del blanco’, un protocolo que permite a las reinas católicas vestir de ese color en presencia del Papa. Lució un elegante traje de dos piezas del diseñador manchego Alejandro de Miguel, compuesto por una chaqueta rematada en blonda y pantalón recto, dejando de lado los vestidos y apostando por un look sofisticado y moderno.
Fuente: Infobae