‘Desde la corresponsabilidad, las organizaciones sociales deben garantizar algunos servicios y mantenimientos pequeños’ en dispensarios del Seguro Social Campesino del IESS

Al Seguro Social Campesino (SSC) del IESS, institución creada hace 57 años, están afiliadas 917.746 personas que se dedican a la agricultura, la ganadería y la pesca en la ruralidad del país.

Para esta población se destinó un presupuesto de $ 632,5 millones en 2025. El 60 % proviene del IESS y el restante 40 % incluye el pago mensual ($ 2,82) de los afiliados (486.241 jefes de familia) y el aporte (0,5 %) que los seguros privados realizan al SSC desde 2021. No obstante, la entidad no devengó todos estos recursos: ejecutó el 69,35 % ($ 438,6 millones).

La directora nacional del SSC, Giovanna Ubidia, considera que “no hubo voluntad política” y que durante su gestión, desde agosto del año pasado, han cumplido con los servicios de salud y con las prestaciones estipuladas en la Ley de Seguridad Social para los afiliados, que están estructurados a través de 3.500 organizaciones campesinas.

¿Por qué no se ejecutó todo el presupuesto en 2025?

Falta de voluntad de las autoridades de turno… Yo entré a la institución el 27 de agosto del año pasado y se han venido ejecutando todos los procesos (de compra). Pasamos de un abastecimiento del 20 % en medicinas a nivel nacional en nuestros dispensarios a un 70 %.

Este año vamos a ir con repotenciaciones, mantenimientos y nuevos dispensarios, que es una inversión de más de $ 8 millones. Estamos sacando un proceso para equipar de nuevos equipos e insumos a los dispensarios, entre esos sillones odontológicos, que son algunos de los servicios que más utilizan los afiliados. Hay unos sillones que no se han cambiado desde hace 30 o 50 años. Estamos hablando de 310 sillones…

¿Ya se publicó esta compra en el Sercop?

Estamos lanzando el proceso para tener los sillones en el primer trimestre de este año, es decir, hasta marzo ya contaremos con los nuevos sillones odontológicos. Son sillones con todas las especificaciones y mantenimiento por dos años.

A través de los convenios que mantiene el IESS con las organizaciones campesinas, ¿cuáles son las obligaciones que el IESS tiene que cumplir con ellas?

Tenemos 3.500 organizaciones sociales a nivel nacional. Desde los inicios, el Seguro Social Campesino nace desde la solidaridad de los ecuatorianos hacia la gente de la ruralidad, del campo, que es el que levanta el país, pero hay una corresponsabilidad entre la institución y las organizaciones.

Nosotros como institución debemos garantizar que se llegue de la mejor manera a cada uno de los dispensarios, que estén abastecidos de medicamentos, que brinden servicios de primera y dignos para nuestros afiliados, que estén en las mejores condiciones, que tengan acceso los afiliados al servicio de salud, que es un derecho.

El dispensario del Seguro Social Campesino del IESS El Deseo, en Yaguachi, presenta afectaciones en puertas y baños. También necesitan mantenimiento de aires acondicionados. Foto: José Beltrán

¿Considera que el Seguro Social Campesino ha cumplido con esas obligaciones?

Por su puesto, desde finales de agosto, cuando ingresé al SSC, devolvimos un derecho histórico que desde hace 57 años por falta de voluntad política no se había dado, asignando $ 9 millones para el pago del montepío a viudas/os e hijos/as de afiliados.

Cerramos con un abastecimiento del 70 % en nuestros dispensarios. Creamos las bioferias, un espacio que permite que los campesinos acerquen y vendan sus productos en las ciudades; realizamos 21 bioferias con más de 200 emprendedores. Realizamos varios mantenimientos a dispensarios e inauguramos entregando un mejor servicio y salud digna a nuestros afiliados.

Dirigentes y usuarios consideran que existe falta de mantenimiento de sus unidades y que son ellos quienes asumen pagos, desde prediales, servicios básicos y reparaciones hasta el traslado de las medicinas…

Eso era antes. Desde mi gestión, desde agosto, estamos garantizando que se llegue a cada uno de los dispensarios con todo el tema logístico… Con las organizaciones sociales hay una corresponsabilidad…

(Los afiliados jefes de familia) pagan $ 2,82. Es realmente representativo para todo el servicio que se da; entonces, desde la corresponsabilidad, las organizaciones sociales sí deben garantizar algunos servicios y mantenimientos pequeños, si hay que pintar una pared, si se dañó el aire acondicionado, porque ellas también cobran. Los afiliados no es que dan $ 2,82 a la organización social, las organizaciones cobran incluso $ 10 o $ 15 para el mantenimiento de la organización social…

Cobran justamente para tener un ahorro para reparaciones futuras porque, nuevamente, hay una corresponsabilidad. Y hay que decirlo, hay organizaciones sociales que lo han hecho muy bien, que han sido muy responsables con el afiliado y que, cuando uno va a los dispensarios, están en muy buenas condiciones; y hay otras organizaciones sociales que, como en todos lados, han hecho fiesta del dinero que recaudan y no se ve reflejado en los dispensarios. Es por ello que estamos haciendo depuraciones tanto de organizaciones sociales como de afiliados.

¿Cuántas organizaciones se han identificado?

Hemos hecho depuraciones a más de 150 organizaciones sociales, que hemos eliminado, porque también tienen responsabilidades estas organizaciones. Entonces, por qué vamos a mantener a organizaciones sociales que han sido irresponsables con el dispensario y la institución.

Y también con afiliados. Qué pasaba antes: una persona que cumplía 18 años se juntaba con alguien, tenía su propio hogar, tenía sus hijos, pero seguía constando como dependiente de la mamá o el papá y no pagaba el aporte mensual. Esto también hemos depurado para que estas personas sean parte del Seguro Social Campesino y paguen su cuota.

Cuando se eliminaron estas 150 organizaciones, ¿qué pasó con los afiliados?

Se van a otras organizaciones aledañas…

Hay quejas de usuarios porque se suspendió el acceso que tenían los dispensarios para agendar citas con especialistas. ¿Por qué se tomó esta decisión?

Esto es una decisión que se toma desde la Dirección de Salud… (Los dispensarios) hacían derivaciones no en casos emergentes y se empezaba a colapsar el sistema. Se está gestionando un nuevo sistema, pero hasta eso lo importante es la solución que les damos a los afiliados, porque hay casos emergentes…

Si se necesita una atención emergente, por ejemplo, un caso de apendicitis, nos dan el nombre del afiliado, cédula, reporte médico e inmediatamente hacemos la derivación para que lo atiendan de manera urgente.

Dispensarios del Seguro Social Campesino tienen un horario establecido, uno o dos días de la semana, para agendar citas en medicina general y odontología. Foto: José Beltrán

Dirigentes y afiliados consideran que hubo un retroceso al regresar a las referencias físicas, ya que pese a tener este documento no los atienden en los hospitales…

Eso es justamente lo que estamos solucionando. (El sistema) se mal utilizó, lamentablemente se dio un mal uso de este sistema, se empezó a colapsar.

El IESS está contratando el mantenimiento de 115 dispensarios por $ 6,1 millones, ¿desde hace cuántos años no habían recibido esta asistencia?

Hay unos dispensarios en los que no se ha hecho mantenimiento por más de 15 años, otros 20 años, otros 10 años, varían los años. Hay que entender que un dispensario médico, que es un lugar que tiene que estar pulcro y que es el lugar de la salud, no podía estar en esas condiciones. Es una inversión fuerte para garantizar la salud en la ruralidad.

No solo estamos hablando de mantenimiento, estamos hablando de nuevas construcciones de dispensarios también. Por ejemplo, en Chacaritas, en Los Ríos, vamos a construir un nuevo dispensario. En Balzar inauguramos un nuevo dispensario hace algunos meses, en noviembre, y así lo estamos haciendo a nivel nacional, porque la salud necesita inversión, pero tiene que ser una inversión planificada, responsable y transparente.

¿Cuánto se destinará este año en nuevos centros?

Casi $ 4 millones en trece dispensarios nuevos, tomando en cuenta los dos que ya inauguramos a fines del año pasado y los que vamos a inaugurar este año.

¿Con qué criterios se eligió a los 115 dispensarios? Considerando que hay otros que tienen más necesidades que algunos de los centros que han sido elegidos…

Se hizo un levantamiento a nivel nacional de los diferentes dispensarios con nuestro técnicos, tanto de arquitectura, ingeniería, para que con base en las especificaciones de la normativa, pues, poner los dispensarios.

El dispensario del Seguro Social Campesino Cascajal, en la zona rural de Pedro Carbo, presenta fisuras y grietas en las paredes. Foto: José Beltrán

Hay otros que están en peores condiciones, como en Cascajal, en Pedro Carbo. ¿Su intervención está considerada para este año?

“Sí está contemplada. Ese tiene un tratamiento especial, porque tiene un problema de cimentación, tenemos que hacer estudios primero, porque es un problema de suelo”, precisa Gustavo Villacís, coordinador zonal 5.

Ubidia añade que hay unos (dispensarios) a los que les faltan estudios de suelo, hay otros que incluso los terrenos no están a nombre de la institución, porque las organizaciones sociales donan los terrenos, pero nunca los ponen a nombre de la institución, por lo que no se puede entrar a dar mantenimiento a ellos. Motivo por el que se han dividido en algunas fases y este año van con 200 mantenimientos a nivel nacional.

¿Cuánto es el presupuesto asignado por el IESS para 2026?

Es de $ 601 millones. El Seguro Social nos aporta el 60 % y el otro 40 % viene repartido entre el pago mensual de nuestros afiliados y el aporte de los seguros privados. Todo seguro privado aporta el 0,5 % al SSC desde 2021. Y desde ahí no se ha topado el aporte del 0,5 %.

Se redujeron casi $ 30 millones en relación con 2025, ¿a qué se debió?

Por la ejecución (del año pasado). (I)

Fuente: El Universo

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