Crisis en Petroperú: Talara paralizada y buques varados por falta de fondos

La Refinería Talara, operada por Petroperú, se encuentra completamente fuera de servicio desde el 28 de julio. Este hecho ocurre en un momento internacional donde los precios del petróleo y combustibles se mantienen elevados.

La falta de liquidez ha obligado a detener todas las unidades de proceso, una situación sin precedentes que evidencia la frágil situación financiera de la mayor empresa estatal de hidrocarburos del país.

De acuerdo con fuentes del sector, la empresa no cuenta con recursos para adquirir crudo ni para saldar deudas con sus proveedores. Esto ha provocado que dos buques, contratados para abastecer la planta, permanezcan fondeados en la costa norte a la espera de autorización para descargar.

Un negocio imposible: precios altos y refinería inactiva

El contexto global es favorable para el sector. El crudo Brent se cotiza en 89 dólares por barril, mientras que el diésel supera los 178 dólares por barril. En condiciones normales, estos valores garantizarían un margen de rentabilidad significativo para Petroperú.

Sin embargo, la carencia de liquidez ha impedido aprovechar esta coyuntura. Información de fuentes del rubro hidrocarburífero indica que el inventario de crudo en Talara es de apenas 30 mil barriles, cantidad insuficiente para sostener la operación ni siquiera medio día.

Dos buques contratados para abastecer a Petroperú permanecen fondeados frente a la costa norte a la espera de autorización para descargar crudo en Talara.

La unidad de flexicoquing (FCK) se encuentra detenida por una parada programada, mientras que el resto de plantas han cesado actividades por falta de materia prima. La estatal no solo enfrenta dificultades para adquirir nuevo crudo, sino que tampoco logra cumplir con los pagos a proveedores y contratistas, lo que agrava el círculo de la crisis.

Dos buques varados y un círculo vicioso de desabastecimiento

La situación se complica aún más con la presencia de dos buques cargados con combustible, contratados por Petroperú, que esperan frente a la costa norte a que se realice el desembolso correspondiente para poder descargar. La falta de recursos de la empresa estatal ha bloqueado la operación, profundizando el desabastecimiento y la inactividad de la refinería.

La paralización, que se extiende al menos hasta el 5 de agosto, fue atribuida oficialmente a

una restricción en el suministro de petróleo crudo, derivada de las condiciones actuales de liquidez

y al cierre temporal del puerto de Talara por oleajes anómalos. No obstante, otras fuentes consultadas aseguraron que el factor determinante es la falta de fondos para adquirir crudo, mientras que el cierre portuario solo agravó una crisis preexistente.

La Refinería Talara de Petroperú está paralizada desde el 28 de julio por falta de liquidez y no puede comprar crudo ni pagar proveedores.

Fricciones entre ProInversión y Petroperú

El Decreto de Urgencia N° 003-2026, publicado el 11 de mayo, autorizó la entrega de 2.000 millones de dólares para garantizar la continuidad operativa de Petroperú. La gestión de estos recursos quedó a cargo de ProInversión, que estableció controles estrictos y destinó el financiamiento exclusivamente al sostenimiento operativo, prohibiendo su uso para el pago de otras deudas.

Hasta el momento, no se ha constituido el vehículo fiduciario para administrar el rescate, dejando congelados los recursos asignados por el Estado. Comunicaciones internas revelan que ProInversión, a través de su presidente ejecutivo Luis del Carpio, insta a acelerar la habilitación de los fondos ante el riesgo de colapso operativo. El plazo para liberar los primeros 500 millones de dólares venció sin que se concrete el desembolso, y la situación financiera de la estatal se deteriora cada día.

Petroperú atribuyó la paralización a restricciones en el suministro de petróleo crudo por problemas de liquidez y al cierre temporal del puerto de Talara por oleajes anómalos.

Impacto en la oferta energética y advertencias previas

La crisis en Talara no es un hecho aislado. En abril, la administración anterior de Petroperú ya había advertido sobre el riesgo de detener las refinerías de Talara y Conchán si no se concretaba el financiamiento. La falta de liquidez afecta no solo la adquisición de petróleo, sino el pago a proveedores de toda la cadena, generando un efecto dominó en el abastecimiento de combustibles.

Mientras la refinería continúa paralizada y los precios internacionales se mantienen elevados, la oportunidad de captar divisas para el país se diluye, y la incertidumbre sobre el futuro de la principal empresa petrolera estatal se incrementa.

Fuente: Infobae

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