En una jornada de alta tensión para el comercio global, las autoridades marítimas de Reino Unido han emitido una alerta este miércoles tras confirmarse que dos proyectiles impactaron contra embarcaciones que navegaban por el estrecho de Ormuz. Los ataques han provocado daños estructurales de diversa consideración, forzando en uno de los casos el inicio de protocolos de emergencia para la evacuación total de la tripulación debido a un incendio. Hasta el momento, ninguna nación se ha atribuido la autoría de estas agresiones, que ocurren en un contexto de escalada bélica en el Oriente Próximo, tras las acciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán y las posteriores respuestas de Teherán.
Primer incidente: Buque portacontenedores afectado
El primer reporte de hostilidades se localizó a aproximadamente 25 millas náuticas (unos 46,3 kilómetros) al noroeste de la localidad de Ras al Jaima, situada en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Según detalló el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO), el incidente se produjo luego de que
«el capitán de un portacontenedores haya informado que el buque ha sufrido daños por un supuesto proyectil, de origen desconocido»
.
Pese al impacto, la situación operativa del navío se mantiene bajo vigilancia. El organismo británico ha precisado que
«se desconoce la magnitud de los daños, pero la tripulación los está investigando»
, aunque se ha emitido un parte de tranquilidad respecto a las vidas humanas, ya que
«el capitán también informa que todos los tripulantes se encuentran a salvo»
. Ante esta situación, las autoridades han emitido una recomendación formal
«a los buques que naveguen con precaución y que informen de cualquier actividad sospechosa a la UKMTO mientras las autoridades continúan investigando el incidente»
.
Segundo ataque: Incendio y evacuación de emergencia
Poco tiempo después del primer suceso, la misma autoridad marítima notificó un segundo impacto de proyectil, también de procedencia no identificada, contra un buque de carga que transitaba por el estrecho de Ormuz, esta vez a 11 millas náuticas (cerca de 20 kilómetros) al norte de las costas de Omán.
La gravedad de este segundo evento obligó a activar medidas drásticas.
«El buque ha solicitado ayuda y la tripulación está evacuando»
, advirtió la UKMTO, tras confirmar que se ha desatado un incendio a bordo de la embarcación. Las autoridades reiteraron el llamado a la flota mercante internacional para extremar las medidas de seguridad y reportar movimientos inusuales mientras se desarrollan las pesquisas pertinentes.
Impacto estratégico y tensiones políticas
Estos incidentes se enmarcan en una fase crítica de inestabilidad regional que ha mermado significativamente el flujo de navíos por esta vía. El estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para la economía mundial, ya que por sus aguas circula aproximadamente la cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo, además de suministros críticos de gas natural licuado y fertilizantes.
En el plano diplomático, la Guardia Revolucionaria iraní manifestó recientemente que garantizaría el paso libre solo a los navíos de
«cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio»
. Por su parte, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyani, ha expresado una visión pesimista sobre la estabilidad de la zona, señalando que
«es poco probable que se logre algún tipo de seguridad en el estrecho de Ormuz»
.
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