Crisis en Amawtay Wasi: El recorte estatal fuerza el despido del 30 % de su personal

La Universidad Intercultural de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas Amawtay Wasi desvinculó a 86 trabajadores el pasado martes 30 de junio de 2026.

Esta drástica medida, que representa la salida del 30 % de su personal, surge como una respuesta directa a la asfixia financiera que atraviesa la institución tras no recibir las asignaciones presupuestarias por parte del Gobierno Nacional.

Las autoridades universitarias notificaron mediante oficios que no renovarán los contratos de personal administrativo, de apoyo académico y docentes.

En la sede matriz de la universidad, ubicada en Quito, el panorama refleja la crisis: oficinas vacías, computadoras apagadas y trabajadores desvinculados entregando sus documentos finales.

El rector de la institución, Armando Muyolema, describió este proceso como “momentos sumamente difíciles y dolorosos” provocados por reducciones estructurales que la comunidad educativa no eligió.

Un recorte presupuestario del 69%

El origen de esta crisis se remonta a la decisión de la Asamblea Nacional de reducir el presupuesto de la universidad de USD 12 millones a apenas USD 3,7 millones para todo el año 2026, lo que representa un recorte del 69 % en comparación con el periodo anterior.

Desde diciembre de 2025, las autoridades de Amawtay Wasi han mantenido reuniones con los ministerios de Economía, Educación y Gobierno para solicitar una reasignación de USD 4,8 millones, cantidad mínima necesaria para garantizar el funcionamiento hasta finales de año, pero los recursos aún no llegan.

Incertidumbre para más de 2.200 estudiantes

La reducción de personal deja a la universidad operando con el mínimo necesario para concluir el semestre actual en julio.

Si bien el rector asegura que los salarios de la planta docente que permanece están garantizados hasta el cierre de este ciclo, el inicio del próximo semestre en septiembre es totalmente incierto.

Esta situación ha movilizado a los 2.200 alumnos matriculados, quienes realizaron marchas esta semana para exigir al Estado los recursos que permitan la continuidad de sus estudios en las 10 carreras que ofrece la universidad.

Con una plantilla total que apenas alcanzaba los 250 empleados antes de los despidos —incluyendo cerca de 100 docentes—, la comunidad educativa teme que el ajuste estructural comprometa definitivamente el proyecto de educación intercultural en el país.

Radio Pichincha

LV

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