El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informó que la central nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso, experimentó la noche pasada un corte de una hora en su única línea de alimentación exterior. El incidente ocurrió «por causas desconocidas», según la agencia de la ONU, mientras que Moscú lo atribuye a una oleada de ataques ucranianos contra la ciudad de Energodar, donde se ubica la planta.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, recordó que desde el inicio de la invasión rusa en 2022, la central ha sufrido un total de 16 cortes en su suministro externo, esencial para su funcionamiento normal. Durante el último apagón, los generadores diésel se activaron para mantener la estabilidad mínima, pero Grossi advirtió que este método no es infalible. «La seguridad nuclear sigue siendo precaria», concluyó.
Por su parte, Yevgeniya Yashina, jefa de comunicaciones de la dirección rusa de la central, acusó al Ejército ucraniano de ser el único responsable. Según Yashina, los bombardeos nocturnos «han ido dirigidos contra infraestructuras y tejados, pero no hay daños críticos ni víctimas mortales». Respecto a la planta, afirmó que «los niveles de radiación son normales» y que la central «está bajo control» desde esta mañana, según declaraciones recogidas por la agencia TASS. Además, indicó que los ataques ucranianos parecen haber disminuido en las últimas horas.
Fuente: Infobae