El viernes, Israel informó que había atacado posiciones de Hezbollah en el sur y este de Líbano como represalia por la muerte de cuatro soldados israelíes, entre ellos un comandante de batallón, durante un ataque contra un tanque.
Estos enfrentamientos representan la primera gran prueba para el acuerdo de paz firmado entre Estados Unidos e Irán a principios de esta semana. Mientras los combates continuaban, funcionarios de ambas naciones indicaron que habían aplazado las negociaciones previstas en Suiza para el viernes. Asimismo, el vicepresidente JD Vance pospuso un viaje en el que encabezaría una delegación estadounidense.
Las bajas israelíes son las primeras desde que Israel y Líbano acordaron un alto el fuego a principios de mes. Los combates en territorio libanés desafían el llamado del presidente Donald Trump a ambas partes, realizado apenas horas antes, para que mantuvieran la tregua y permitieran el avance de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Al menos 18 personas fallecieron y 33 resultaron heridas a causa de los ataques israelíes, según un comunicado del Ministerio de Salud de Líbano, que advirtió que la cifra podría aumentar. La cartera sanitaria señaló que los bombardeos en curso dificultan las operaciones de rescate.
Los continuos enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, grupo miliciano vinculado a Irán, han sido un obstáculo significativo para los esfuerzos de Washington y Teherán por poner fin a su conflicto. Fuentes israelíes han criticado el acuerdo de paz de Trump, argumentando que deja a Irán como una amenaza. El vicepresidente JD Vance ha respondido con firmeza, advirtiendo a Israel que se encuentra políticamente aislado.
Los combates del viernes iniciaron durante la madrugada después de que “un objetivo sospechoso impactó un tanque de las FDI” cerca de la aldea libanesa de Tebnit, informó un funcionario de las Fuerzas de Defensa de Israel a The Washington Post, bajo condición de anonimato.

“Tras el incidente, las FDI atacaron numerosos sitios de infraestructura de Hezbollah en Nabatieh y otras áreas”, sostuvo el oficial.
Tras la muerte de los cuatro soldados, ministros del gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu pidieron intensificar los ataques contra Hezbollah. “Es hora de abrir las puertas del infierno”, escribió el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich en su cuenta de X. Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir declaró: “Todo Líbano debe arder. Con todo respeto a los estadounidenses, Israel debe dejar claro a todo el mundo que la sangre de nuestros hijos y la seguridad de nuestros ciudadanos no están sujetas a abandono”.
Desde marzo, al menos 34 soldados de las FDI y cuatro civiles han muerto en ataques perpetrados por Hezbollah, la milicia respaldada por Irán. Los enfrentamientos también han causado la muerte de cerca de 4.000 personas en Líbano, según el Ministerio de Salud libanés, que no distingue entre civiles y combatientes.
El Memorando de Entendimiento que establece el marco del acuerdo de paz exige inicialmente mucho más de Estados Unidos que de Irán: solicita a Washington que levante sanciones y libere miles de millones de activos iraníes congelados, mientras que exige a Teherán únicamente la apertura del Estrecho de Ormuz, un paso crucial para el suministro energético mundial.
Trump había llamado la atención sobre la situación en Líbano en una publicación en redes sociales el jueves: “Esperamos un alto el fuego completo en todos los frentes, incluyendo Líbano, Hezbollah e Israel”.
Fuente: Infobae