Difícil encontrar adjetivos que alcancen para describir el desempeño de la Selección Colombia en el duelo que cerró la fase de grupos del Mundial de la FIFA 2026 contra Portugal. La razón es sencilla: el trabajo serio, contundente y metódico del técnico Néstor Lorenzo brilló tanto en la alineación titular —que presentó tres cambios respecto a los partidos previos— como en las funciones tácticas asignadas a cada jugador. Las piezas que entraron como novedad rindieron a la perfección, mereciendo un puntaje de diez para varios de ellos.
Empecemos, sin duda, por Camilo Vargas. Había generado ciertas dudas, pero las disipó por completo con una actuación de altura: un remate a quemarropa, varias atajadas clave y un rendimiento que lo colocó como uno de los grandes protagonistas del partido. Vargas demostró seriedad y fortaleza, ganándose un lugar protagónico en esta selección.
Más adelante, la dupla de centrales conformada por Jhon Lucumí y Davinson Sánchez fue sencillamente impecable. Nadie les ganó la espalda, achicaron a tiempo ante los peligros de Portugal y estuvieron siempre atentos a la marca de Cristiano Ronaldo. No fue una marca individual, sino escalonada: “Vas tú, voy yo, pero marcamos la zona, no lo dejamos libre y estamos pendientes de doblar la marcación”. Ante la amenaza de João Félix, que en varias ocasiones intentó acercarse al arco de Vargas, siempre apareció Lucumí o Davinson para bloquear el remate.
En los laterales, Deiver cumplió como otra de las novedades, pero la actuación de Santiago Arias no tiene comparación. Cumplió en marca y además sacó balones importantes al área rival. Demostró por qué es un jugador a tener en cuenta en esta Copa del Mundo, especialmente al reemplazar a un Daniel Muñoz que ha sido el goleador del torneo pero que esta vez fue suplente. Arias respondió con sacrificio y orden táctico, diciendo:
«Ey, profe Lorenzo, cuando me necesite, aquí estoy».
En el mediocampo, Gustavo Puerta se consolidó como un estandarte. Acompañando a Jefferson Lerma —quien se notó algo agotado físicamente—, Puerta logró asociarse de forma impecable, destacando en salida, marca y en la capacidad de autohabilitarse para iniciar jugadas. Otro punto alto fue Jhon Arias, el jugador del Palmeiras, que volvió a ser protagonista tanto en la banda como jugando como interior por el costado izquierdo. Se movió en ambas bandas e interiorizó su juego, mostrando su mejor presentación hasta la fecha. Su rapidez y asociación con compañeros como Puerta y James fueron fundamentales.
Sin embargo, los puntos bajos estuvieron en los grandes referentes: James Rodríguez y Luis Díaz. Ambos sufren por el desgaste físico: James por la falta de regularidad en su temporada, lo que se traduce en imprecisiones y malas entregas; Luis Díaz, en cambio, muestra cansancio por la carga de partidos. Si bien Díaz corre y se esfuerza, su toma de decisiones se ha visto afectada. En algunas oportunidades decidió mal, influyendo negativamente en el juego del equipo. Necesita descanso para recuperar su mejor nivel, ese que lo hizo determinante ante Argentina y Brasil.
En la delantera, Jhon Córdoba tuvo una muy buena presentación como novedad en el once titular. Luego ingresó Luis Javier Suárez y, curiosamente, ser suplente le sentó bien: entró con una actitud revulsiva, generando varias opciones de gol. Fue un llamado de atención para Suárez, que demostró hay otro hombre compitiendo por su puesto. “Mira, hay otro hombre que puede llegar por ti”, pareció decirle el técnico.
En resumen, este es un equipo serio. Colombia le dijo a una de las favoritas: “Presente”. Ahora, en dieciseisavos de final, se enfrentará a Ghana, dirigida por Carlos Queiroz, aquel entrenador que estuvo en nuestro país y que salió tras un 6-1 contra Ecuador. Colombia debe revalidar su capacidad ante los equipos africanos. Tras el partido serio ante Portugal, tiene la obligación de estar en la siguiente fase. El equipo ha ido de menos a más, con orden, funciones claras y herramientas tácticas para cambiar módulos. Néstor Lorenzo es el líder de esta posibilidad, quien entrega nuevas opciones a una selección que quiere ser protagonista.
El próximo desafío: Ghana en Kansas City
Colombia miró a los ojos a Portugal. Ahora debe hacer lo mismo ante Ghana, un equipo físico, rápido y que contragolpea. El partido será en Kansas City, el 3 de julio a las ocho y treinta de la noche, hora de Ecuador. Los hinchas colombianos, que ya llenaron las calles de Miami, esperan hacer lo mismo en Kansas. “¿Tiene jugadores? Sí. ¿Tiene entrenador? Lo ha demostrado. ¿Tiene herramientas? Las tiene.”. Colombia dice presente y afirma:
«Sí, quiero estar en los lugares determinantes de este Mundial de 2026».
Fuente: Infobae