A meses de cumplirse diez años del inicio de operaciones de Coca Codo Sinclair (CCS), el Ecuador recibirá oficialmente la obra de manos de la constructora Sinohydro, luego de llegar a un acuerdo que puso fin a un proceso de arbitraje internacional por defectos en las instalaciones.
La firma del acta de recepción de la central hidroeléctrica se realizaría a mediados de abril, según los plazos establecidos en el convenio suscrito entre la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) y Sinohydro. Dicho acuerdo conciliatorio condujo al laudo que finiquitó el arbitraje.
Las fallas constructivas de la megainfraestructura serán gestionadas por la gigante asiática Powerchina -matriz de Sinohydro-, que posteriormente asumirá la operación y mantenimiento de Coca Codo.
La central hidroeléctrica es la más grande del país, con una capacidad de generación de 1.500 megavatios (MW). Su construcción empezó en julio de 2010 y representó un costo de más de $ 2.000 millones. Fue inaugurada en noviembre de 2016.
La construcción y funcionamiento de CCS ha estado rodeada de polémicas. Un informe de la Contraloría General del Estado (CGE), de 2019, halló 7.648 fisuras en los ocho distribuidores de presión de las turbinas.
Más adelante, en 2022, la Celec reportó a la Asamblea Nacional que se identificaron en total 17.661 fisuras.
Un año antes, en 2021, el entonces contralor general subrogante, Carlos Riofrío, dijo en una comparecencia en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea que durante la gestión del excontralor Pablo Celi se desvanecieron glosas relacionadas con CCS por $ 295 millones.
Que hasta ese momento se habían efectuado 25 exámenes especiales a la obra y cuatro específicos al proceso de contratación y fiscalización. Riofrío señaló entonces que en los dos últimos exámenes se establecieron responsabilidades por $ 112 millones y $ 169 millones, respectivamente.
La construcción de la obra incluso está envuelta en un litigio penal por un presunto esquema de cohecho, que se tramita en los tribunales de justicia dentro del denominado caso Sinohydro. La audiencia de juicio de esta causa está convocada para la próxima semana.
Las discrepancias con la constructora llevaron a la Celec a iniciar un proceso de arbitraje internacional en 2021 por controversias relacionadas con el Contrato para el Desarrollo de Ingeniería, Provisionamiento de Equipos, Materiales, Construcción de Obras Civiles, Montaje de Equipos y Puesta en Marcha del Proyecto Hidroeléctrico (Contrato EPC) firmado en 2009.
El caso se ventiló en la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), que emitió su fallo el 30 de marzo de 2026 y se lo notificó a las partes el 3 de abril.
La resolución se basó en el convenio alcanzado por la empresa china y la entidad pública, donde se plasmaron los compromisos de lado y lado.
A partir del 3 de abril corre un plazo de quince días -según el convenio previo- para que Celec y Sinohydro firmen el acta de recepción definitiva de la central.
Actualmente, la Corporación levanta un inventario de las instalaciones de la hidroeléctrica de cara a la firma del acta.
La antesala clave para llegar a un acuerdo fue la visita que hizo a China el presidente Daniel Noboa, en junio de 2025, donde mantuvo un encuentro con su homólogo, Xi Jinping, y posteriormente con directivos de la empresa Powerchina.
El 11 de febrero de 2026 las partes informaron en conjunto al Tribunal Arbitral que por mutuo acuerdo decidieron poner fin a todas las disputas y solicitaron la emisión de un laudo por acuerdo de las partes.
En el dictamen se dispone a Sinohydro pagar a Celec $ 200 millones, divididos en cuatro cuotas de $ 50 millones cada una.
Los desembolsos dependerán de la firma del acta de recepción definitiva, así como con la entrada en vigor de una alianza estratégica que firmará Celec con Petrochina, denominado Contrato AOM, para que la gigante asiática tome la administración, operación y mantenimiento de CCS.
La segunda cuota de pago además está condicionada a la liberación y entrega de garantías contempladas en el Contrato EPC:
- Fiel cumplimiento del Contrato EPC.
- Fiel cumplimiento del Plan de Manejo Ambiental.
- Sustitución de retención.
- Buen funcionamiento y ausencia de defectos de los distribuidores.
Si las condiciones y plazos se cumplen según lo establecido, Ecuador podría recibir los $ 200 millones hasta finales de 2026.
En caso de incumplimiento de parte de Sinohydro en la transferencia de alguna cuota que se haya vuelto exigible, Celec podrá solicitar la ejecución forzosa del laudo ante cualquier tribunal judicial competente.
El país obtendrá otros $ 200 millones adicionales bajo la modalidad de crédito de proveedor, que servirán para financiar proyectos de energías renovables.
En total, el Ecuador conseguirá $ 400 millones, por compensación y el crédito, destacó Celec, en un comunicado divulgado el 8 de abril.
Lo convenido con la constructora china no convence a algunos sectores y organizaciones sociales.
La Comisión Nacional Anticorrupción (CNA) cuestiona que la empresa asiática no se hizo cargo de reparar las fallas identificadas. Germán Rodas Chávez comentó en una entrevista con Ecuavisa que la infraestructura tiene un deterioro generado con el paso del tiempo y su construcción estuvo empañada con irregularidades.
La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, defendió lo acordado con Sinohydro y Powerchina. “Es conveniente”, aseguró en una entrevista con este Diario, publicada el 8 de abril.
“Hay $ 400 millones que el Ecuador va a recibir en diferentes maneras, pero va a recibir. Y creo que la idea era ponernos de acuerdo, que ya lo hicimos, y luego ya vendrá la siguiente parte que es operación y mantenimiento”, explicó Manzano.
Terminar el arbitraje y dejar que Powerchina realice los trabajos que requiere la central es la solución que el Gobierno encontró para poner fin a un problema que el país arrastra por casi una década. (I)
Fuente: El Universo