Patrullaje en aguas en disputa
Una flotilla de la Guardia Costera de China (CCG) efectuó un patrullaje en las inmediaciones del archipiélago de Senkaku, territorio administrado por Japón pero reclamado por Pekín. Este nuevo episodio de fricción ocurre en el mar de China Oriental.
Según informó la CCG, la formación fue liderada por el buque Xiamen y dio inicio el 10 de octubre a una “patrulla de defensa de derechos en las aguas territoriales” de las islas, denominadas por China como Diaoyu.
“Se trata de una patrulla de defensa de derechos realizada por la Guardia Costera de China conforme a la ley”, indicó la autoridad marítima china.
El organismo no especificó la cantidad de embarcaciones ni las maniobras ejecutadas.
Pekín sostuvo que continuará con operaciones de aplicación de la ley en los alrededores de las islas para proteger lo que considera su soberanía. Japón, en cambio, considera el archipiélago como parte de la prefectura de Okinawa.
La disputa se agravó después de que Tokio nacionalizara tres de las islas en septiembre de 2012. China las considera una parte “histórica e inherente” de su territorio y cuestiona el control japonés, consolidado tras la guerra de 1894-1895 entre ambas naciones.

Roces diplomáticos por Taiwán
Las Senkaku, deshabitadas, se encuentran a unos 150 kilómetros al noreste de Taiwán. Tienen una superficie aproximada de siete kilómetros cuadrados, y sus aguas circundantes podrían albergar reservas de gas y petróleo.
El patrullaje ocurre en medio de tensiones diplomáticas entre China y Japón, luego de que la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, afirmara en noviembre que un eventual ataque chino contra Taiwán podría justificar la intervención de las Fuerzas de Autodefensa de Japón.
De forma paralela, Pekín acusó al presidente taiwanés, Lai Ching-te, de “buscar la independencia por la fuerza” y de promover la confrontación en el estrecho de Taiwán, en respuesta a su discurso por el Día Nacional.
La portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino, Zhang Han, afirmó que Lai “ignora los hechos, tergiversa la realidad, engaña a la población y esconde intenciones maliciosas”, según declaraciones divulgadas por la cadena estatal CCTV.
“En su discurso, (Lai) se aferra obstinadamente a la mentalidad separatista de la ‘independencia de Taiwán’ y exagera la ‘amenaza del continente’”, señaló la funcionaria. También acusó al mandatario de buscar la independencia con apoyo exterior, en alusión a Estados Unidos y Japón.

Zhang reiteró la postura de Pekín, que reconoce a la República Popular China como la única China y considera a Taiwán parte de su territorio. “El futuro de Taiwán solo puede y debe ser decidido conjuntamente por todo el pueblo chino, incluidos los compatriotas de Taiwán”, afirmó. Advirtió que China “combatirá con firmeza” a las fuerzas separatistas y se opondrá a la injerencia externa.
Estas declaraciones se dieron después de que Lai denunciara la presión militar china alrededor de Taiwán. El jefe de Estado afirmó que el aumento del gasto en defensa busca disuadir la guerra, no provocar a Pekín.
“Nuestro objetivo al aumentar la inversión en defensa nacional no es provocar, sino disuadir la guerra”, sostuvo Lai. El presidente añadió que el refuerzo de la capacidad de autodefensa no implica abandonar el diálogo, sino asegurar que este ocurra “en condiciones de paridad y dignidad”.
El Ejecutivo taiwanés aprobó en agosto un proyecto de presupuesto de defensa para 2027 por 1,12 billones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos 35.042 millones de dólares estadounidenses. Esta cifra representa el 3,01% del producto interior bruto (PIB) de Taiwán y forma parte de los planes para fortalecer sus capacidades militares frente a China, que reclama la isla como una “parte inalienable” de su territorio.
Fuente: Infobae