El régimen de China ha instado este miércoles a Estados Unidos e Irán a retomar cuanto antes los compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento firmado en junio pasado en Pakistán, al tiempo que advirtió sobre el peligro de que las hostilidades en Oriente Próximo se desborden hacia Yemen y el mar Rojo. La alerta surge en medio de la ofensiva lanzada a principios de septiembre por los rebeldes hutíes contra las autoridades de reconocimiento internacional.
El canciller chino, Wang Yi, transmitió a su homólogo iraní, Abbas Araqchi, la necesidad de que “Irán y Estados Unidos mantengan la racionalidad y la contención, vuelvan cuanto antes al memorando de entendimiento y reestructuren el mecanismo de negociación a partir del consenso alcanzado hasta la fecha”, según precisó el propio Wang durante el encuentro en Pekín.
Llamado a la moderación
Wang Yi subrayó que “el prolongado conflicto entre Estados Unidos e Irán no redunda en el interés común de las partes involucradas ni de la comunidad internacional”. En su intervención, el jefe de la diplomacia china reiteró que “la situación actual en Oriente Próximo sigue siendo volátil e impacta gravemente en la paz y el desarrollo internacional”.
El funcionario asiático fue enfático al señalar: “No queremos que las tensiones regionales se extiendan aún más hacia Yemen y el mar Rojo. Instamos a todas las partes a que dejen de complicar la situación y resuelvan los problemas mediante el diálogo y la negociación”.
Propuestas de solución
En la reunión, Wang Yi abogó por entablar un diálogo entre Irán y los países del Golfo Pérsico, “a partir del respeto mutuo de la soberanía territorial y la seguridad nacional”, y reclamó acciones “efectivas” para reabrir “cuanto antes” el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
El canciller chino enfatizó que China está dispuesta a desempeñar un papel constructivo en la resolución de disputas internacionales, incluido “un refuerzo del diálogo y la cooperación con Irán para salvaguardar sus intereses y derechos legítimos”, tal como quedó registrado en un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores chino.
Llamado a reformas
Wang Yi también destacó que la coyuntura actual “demuestra una vez más que la arquitectura de seguridad existente en Oriente Próximo es imperfecta y necesita reformas y refuerzo”. Además, recordó que Pekín, en su calidad de “superpotencia responsable”, asumirá siempre un rol enfocado en “contribuir a la paz y la estabilidad, promover las conversaciones de paz y defender la justicia”.
El encuentro se produjo horas después de que Araqchi llegara a Pekín para una visita oficial, con el objetivo de abordar con Wang Yi tanto las relaciones bilaterales como la crítica situación en Oriente Próximo, en medio del conflicto regional desatado por la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Analistas consultados coinciden en que la postura china busca preservar sus intereses energéticos y comerciales en la región, particularmente en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del crudo que consume el gigante asiático. La advertencia de Pekín refleja, además, su creciente preocupación por la inestabilidad que podría generar un conflicto prolongado en una zona vital para el comercio global.
Fuente: Infobae