Entre los días 2 y 6 de febrero, las fuerzas militares del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China desarrollaron una serie de ejercicios de carácter aéreo y naval en las aguas en disputa del mar de China Meridional. Estas operaciones se llevaron a cabo como una respuesta directa a las patrullas conjuntas que Filipinas y Estados Unidos organizaron en la misma región durante el mes anterior.
El vocero del Comando del Teatro Sur del EPL, Zhai Shichen, dirigió duras críticas hacia el gobierno de Manila, acusándolo de pactar con “países ajenos a la región” para realizar vigilancias aéreas bilaterales. Según el funcionario, este tipo de acciones “socavan la paz y la estabilidad regionales”.
Asimismo, el representante del régimen de Beijing aseguró que sus tropas “permanecerán en estado de máxima alerta” con el fin de proteger con determinación “la soberanía territorial de China y sus derechos e intereses marítimos”. No obstante, no se ofrecieron detalles específicos sobre el equipo o el armamento desplegado durante estas patrullas.
Aumento de las fricciones en zonas estratégicas
Esta movilización militar ocurre tras otros ejercicios realizados por China entre el 25 y el 26 de enero, gatillados por la navegación conjunta de Filipinas y Estados Unidos en las cercanías del arrecife de Scarborough. Este lugar, denominado Huangyan por el gobierno chino y Bajo de Masinloc por Manila, se encuentra dentro de la zona económica exclusiva que Filipinas reclama como propia.
Las autoridades de Manila reportaron que esta misión fue la primera actividad cooperativa marítima de carácter bilateral en el transcurso de 2026, sumando once operativos similares desde finales de 2023. Beijing mantiene una reclamación de soberanía sobre casi todo el mar de China Meridional, una ruta vital por donde fluye el 30% del comercio marítimo a nivel global, y que además posee potenciales reservas de hidrocarburos y destacados caladeros de pesca, lo que genera constantes roces con Vietnam, Malasia y otros Estados ribereños.

Pese a que en 2016 la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya falló a favor de las pretensiones filipinas, el régimen chino ha persistido en no reconocer dicha sentencia internacional. Bajo el mandato del presidente Ferdinand Marcos Jr., iniciado en 2022, Filipinas ha estrechado sus vínculos de defensa con el gobierno estadounidense, lo que ha intensificado las tensiones con la administración de Xi Jinping.
En diciembre, Estados Unidos manifestó su respaldo a Manila tras denunciar ataques de la Guardia Costera china contra pescadores en aguas en conflicto. Durante esos eventos, tres civiles resultaron heridos debido al empleo de cañones de agua y tácticas de bloqueo por parte de los buques chinos.
“Condenamos el uso de los cañones de agua por parte de China cerca del Sabina Shoal. Estas acciones agresivas ponen en peligro la vida de los pescadores filipinos, que buscan obtener su sustento”
, subrayó en su momento un comunicado emitido por el Departamento de Estado.
El oficial de la Guardia Costera de Filipinas, Jay Tarriela, detalló que el incidente afectó a una veintena de barcos pesqueros que se encontraban “faenando dentro de la legalidad” antes de ser interceptados por las fuerzas chinas.
La advertencia de Taiwán ante la ‘guerra cognitiva’
Por otro lado, la tensión se extiende hacia Taiwán, donde el ministro de Defensa, Koo Li-hsiung, alertó que la constante repetición de maniobras militares chinas busca habituar y adormecer la vigilancia de la ciudadanía. El ministro fue enfático al declarar que la amenaza de Beijing es “urgente” y “existe de verdad”.
Según el alto mando taiwanés, Beijing ejecuta frecuentemente “patrullas de aplicación de la ley” cerca de las islas periféricas para intentar normalizar la idea de que estas aguas le pertenecen. Además de la presión física, Koo Li-hsiung denunció el uso de una “guerra cognitiva” que combina herramientas psicológicas, económicas y ciberataques perpetrados por hackers.

“Cuando estas acciones se repiten constantemente, nos preocupa que puedan adormecer las defensas psicológicas de la población; en realidad, esta amenaza enemiga es urgente y existe de verdad”
, declaró el funcionario ante medios locales.
Para ilustrar el incremento de la presión militar, el ministro presentó estadísticas comparativas:
- En el año 2025, aeronaves del EPL cruzaron la línea media del estrecho e ingresaron en la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) de Taiwán en 3.764 ocasiones, superando las 3.066 registradas en 2024 (un alza del 2% según las cifras presentadas).
- La incursión de embarcaciones de guerra chinas en la misma zona se dio en 2.640 ocasiones, frente a las 2.475 del año previo, lo que representa un incremento del 7% en la actividad naval enemiga.
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