Las autoridades de China se pronunciaron este jueves en contra de la nueva fase de presión económica anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra Irán. Desde Pekín aseguraron que esta estrategia «no ayudará a resolver el problema» entre ambas naciones y reiteraron que el camino correcto es el diálogo diplomático.
Postura firme de Pekín
Lin Jian, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, declaró en rueda de prensa que «las sanciones y la presión no ayudarán a resolver el problema». El funcionario instó a todas las partes involucradas a «tomar medidas responsables y resolver el problema por medios políticos y diplomáticos».
La ofensiva de Trump
En un nuevo giro en su política hacia Irán, Trump anunció una guerra económica contra Teherán, calificada por él mismo como la operación «más devastadora jamás emprendida contra país alguno». El mandatario subrayó que el objetivo es «el aislamiento sin precedentes» de la república islámica.
Trump detalló las medidas con contundencia: «Contrabando de petróleo, líneas de intercambio, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques, empresas fachada: todo esto debe terminar ahora. Sabéis quiénes sois». El líder norteamericano bautizó su anuncio como un «Día D económico», en alusión al desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.
Presión internacional
Para garantizar el éxito de la operación, Washington ha solicitado a la comunidad internacional que se sume a la iniciativa. La Casa Blanca advirtió que impondrá «tremendas consecuencias económicas» a cualquier país que permita, desde sus instituciones o empresas, algún tipo de ayuda a Teherán.
Fuente: Infobae