El 23 de junio de 2026 quedará marcado para la afición ghanesa como el día en que la polémica arbitral se robó el show. Ghana e Inglaterra firmaron un empate sin goles en la segunda jornada del grupo L del Mundial de la FIFA que se disputa en Norteamérica, pero el resultado fue lo de menos. El verdadero partido se jugó en los reclamos del banco africano.

Al minuto 78, el duelo se encendió: el defensor inglés Ezri Konsa soltó una entrada que fulminó al delantero Prince Adu dentro del área. El silbato del árbitro hondureño Said Martínez no sonó. Tampoco intervino el VAR. Y ahí comenzó la tormenta.
El técnico de Ghana, Carlos Queiroz, no se contuvo. En la conferencia de prensa posterior al partido, el exentrenador del Real Madrid lanzó una frase que ya recorre los pasillos del torneo: “El VAR se fue a tomar un café”. La ironía del portugués fue la punta del iceberg de una crítica feroz al sistema de videoarbitraje.
“Tuvimos nuestras ocasiones, hasta el punto de que ellos han tenido suerte, han tenido mucha suerte”, añadió Queiroz, visiblemente molesto. El estratega aseguró que la jugada de Konsa sobre Adu era “un penalti claro y tarjeta roja” y retó a los periodistas con una pregunta directa: “¿Tienen alguna duda sobre lo ocurrido?”.
El portugués fue más allá: “¿Todavía tenemos VAR? ¿Funciona? Tengo algunas dudas al respecto”. Según su versión, el silencio del videoarbitraje no solo omitió la entrada de Konsa, sino que también ignoró “otro penalti que deberían haber pitado a favor de Ghana”.
Al final de su intervención, el estratega matizó sus declaraciones con un tono de broma. Se disculpó con los medios y explicó: “Si digo este tipo de cosas en serio me sancionan, así que espero que entiendan que estoy bromeando”.
La jugada que incendió el Mundial

La actuación de Said Martínez y del VAR en el Inglaterra-Ghana ha desatado la primera gran tormenta arbitral del Mundial 2026. En total, la selección africana reclamó dos penaltis. El más claro fue el de Konsa sobre Adu, una infracción que las repeticiones mostraban nítida, pero que el sistema de videoarbitraje, liderado por el estadounidense Armando Villarreal, decidió ignorar.
La segunda acción discutida fue una salida del arquero Jordan Pickford sobre Antoine Semenyo. El guardameta inglés se llevó por delante al atacante sin tocar el balón, pero ni el juez central ni el VAR consideraron que fuera falta.
Las críticas apuntan a que, cuando termine la primera fase del torneo, se aplicará una criba arbitral y lo más probable es que el colegiado hondureño no vuelva a dirigir en esta Copa del Mundo. La inacción del sistema encendió las alarmas.
Queiroz resumió el malestar general con una imagen: “Fue una pena que el VAR se fuera a tomar café”. Una protesta que refleja el estupor de toda la delegación africana.
Dos penaltis reclamados y un criterio disciplinario bajo la lupa

El encuentro no solo dejó quejas por los penaltis no pitados. La gestión disciplinaria también abrió un frente de debate. La discusión se encendió cuando se recordó la expulsión del paraguayo Almirón por taparse la boca en un partido previo, y se contrastó con la conducta de Jude Bellingham, quien tuvo una discusión acalorada con un jugador de Ghana sin recibir sanción alguna.
Hasta este encuentro, la evaluación del arbitraje en el Mundial había rozado la perfección. Pero el Inglaterra-Ghana rompió esa tendencia y abrió un paréntesis en la valoración positiva que venían recibiendo los equipos arbitrales.
La crítica más dura no se dirigió solo a la conducción en el campo, sino a la inacción ante jugadas revisables. Esa negligencia convirtió este partido en la primera gran decepción arbitral del campeonato, dejando una mancha en un torneo que hasta ahora había sido ejemplo de precisión tecnológica.
Para Ghana, la sensación es de impotencia. La selección africana entendió que hubo al menos dos penaltis no cobrados y ninguna de las dos jugadas fue corregida por el videoarbitraje. Ese doble episodio convirtió al Inglaterra-Ghana en el primer partido del torneo que dejó una impugnación abierta sobre el funcionamiento arbitral.
Fuente: Infobae