Canadá se acerca a la UE para reducir su dependencia de EE.UU.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, lidera una ofensiva diplomática para estrechar los lazos entre Canadá y la Unión Europea (UE). El objetivo central es reducir la fuerte dependencia económica de Washington, en un escenario marcado por la guerra comercial impulsada por el presidente Donald Trump y por la búsqueda de nuevos socios comerciales.

Esta semana, Carney realizará una gira europea que incluye una parada en Estrasburgo, Francia. El miércoles, el mandatario se convertirá en el primer jefe de Gobierno en asistir al discurso sobre el “Estado de la Unión Europea”. Al día siguiente, intervendrá ante el Parlamento Europeo. Además, viajará a Liverpool para su primer encuentro con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham.

El eurodiputado alemán Tobias Cremer, principal impulsor de una resolución aprobada en marzo que pidió reforzar la cooperación entre la UE y Canadá, calificó la visita como un “tremendo símbolo” del acercamiento entre Ottawa y Bruselas.

“Canadá tiene muchos de los recursos de los que Europa carece, ya sea en términos de energía, tierras raras y minerales en bruto”, declaró Cremer.

La relación económica entre Canadá y Estados Unidos se ha visto sacudida por la guerra comercial promovida por Trump, debido al elevado nivel de integración entre ambas economías. Ante esta realidad, Ottawa busca alternativas en otros mercados, mientras que la UE también procura diversificar sus vínculos exteriores y reducir los riesgos derivados de la concentración en determinados destinos.

Cremer señaló que “diversificar y reducir los riesgos” de las relaciones exteriores constituye una prioridad compartida entre Canadá y la Unión Europea.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, dan la bienvenida al primer ministro canadiense, Mark Carney, con motivo de una cumbre entre la UE y Canadá celebrada en Bruselas (Bélgica) el 23 de junio de 2025 (REUTERS/ARCHIVO)

Una alianza que ya está en marcha

Carney ya ha impulsado varias medidas concretas para acercar a Canadá al bloque europeo. El país norteamericano se convirtió en el primer Estado no miembro de la UE en incorporarse a su programa de adquisiciones de defensa.

El primer ministro también participó en el proceso que permitió a Canadá sumarse a Eurovisión, uno de los principales certámenes de la cultura popular europea.

El próximo mes, Carney será el anfitrión de una cumbre entre Canadá y la UE en Montreal. Según anticipó, en ese encuentro se iniciarán las conversaciones para construir “una asociación económica y de seguridad mucho más fuerte y profunda”.

El eurodiputado español Javier Moreno Sánchez, quien lidera la delegación parlamentaria para las relaciones con Canadá, subrayó que Ottawa y Bruselas mantienen posturas afines en cuestiones como el cambio climático y la inteligencia artificial. Ambas partes trabajan además en un acuerdo de comercio digital que ampliaría los mecanismos de cooperación económica existentes.

Ese futuro pacto se apoyaría en el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), el tratado de libre comercio entre Canadá y la UE. Sánchez opinó que el CETA todavía tiene un potencial que no se ha aprovechado por completo, sobre todo porque las pequeñas y medianas empresas no utilizan aún todos sus beneficios.

Entre los avances más visibles del acercamiento bilateral figuran:

  • La adhesión de Canadá al programa europeo de adquisiciones de defensa como primer Estado no miembro.
  • La incorporación de Canadá a Eurovisión.
  • La organización de una cumbre bilateral en Montreal el próximo mes.

¿Puede Canadá ingresar a la UE?

El acercamiento entre Ottawa y Bruselas ha reavivado las especulaciones sobre una eventual adhesión de Canadá a la Unión Europea, especialmente desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

El próximo mes, Carney será anfitrión de una cumbre entre Canadá y la Unión Europea en Montreal (REUTERS)

El jueves, al ser consultado sobre si Canadá podría convertirse en miembro del bloque, Carney dio lo que calificó como una “no respuesta”: ni descartó ni respaldó esa posibilidad.

Una encuesta realizada en abril reveló que el 57% de los canadienses apoya el ingreso del país a la UE. Sin embargo, la propia normativa comunitaria plantea dudas sobre una eventual membresía.

El artículo 49 del Tratado de la Unión Europea establece que un “Estado europeo” comprometido con “la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad y el Estado de derecho, (y) el respeto de los derechos humanos” puede solicitar su incorporación al bloque.

El tratado no define criterios geográficos precisos para determinar qué es un Estado europeo. No obstante, la distancia que separa a Canadá del continente europeo constituye un obstáculo para una hipotética membresía.

“La idea de que Canadá se convierta en miembro de la Unión Europea, ya sea en términos económicos o políticos, no me parece una perspectiva realista”, afirmó Ignacio García Bercero, analista del centro de estudios Bruegel, con sede en Bruselas.

En 1987, Marruecos vio rechazada su solicitud de adhesión a la Comunidad Económica Europea, con el argumento de que no era un Estado europeo. Sánchez bromeó al señalar que Canadá “no está tan lejos” de Europa por su proximidad con Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca. El eurodiputado añadió que Canadá puede profundizar sus relaciones con la UE sin necesidad de ser miembro pleno, como ocurre con Islandia y Suiza.

El eurodiputado español Javier Moreno Sánchez bromeó al señalar que Canadá “no está tan lejos” geográficamente de Europa debido a su proximidad con Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca (REUTERS)

Estados Unidos, un socio difícil de reemplazar

El fortalecimiento de los vínculos entre Canadá y la UE enfrenta, sin embargo, una limitación económica. El transporte de mercancías entre ambos territorios implica costos considerables, y el mercado europeo no puede sustituir al estadounidense para la economía canadiense.

Las estadísticas de julio son contundentes: el 70% de las exportaciones canadienses tuvo como destino Estados Unidos, mientras que tan solo el 5% se orientó hacia la UE.

Pese a esa diferencia, Cremer defendió una mayor cooperación entre Ottawa y Bruselas. “Cuanto más estrechamente podamos cooperar, mejor”, afirmó.

Fuente: Infobae

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