La selección brasileña derrotó a Haití por 3-0 en su segundo partido del Mundial 2026, enderezando el rumbo tras el empate inicial. Con este resultado, Brasil comparte el liderato del Grupo C con Marruecos, ambos con cuatro puntos, mientras que Haití queda eliminada tras sumar su segunda derrota consecutiva.
El triunfo coloca a Brasil en lo más alto de la tabla junto a Marruecos, con cuatro unidades. Escocia suma tres puntos y Haití se despide del torneo sin posibilidad de avanzar. La última jornada, que se disputará el miércoles, definirá los clasificados con los duelos Brasil-Escocia y Marruecos-Haití.
La Canarinha resolvió el partido antes del descanso. Matheus Cunha abrió el marcador al minuto 23, aprovechando un rebote del arquero Johny Placide tras un remate de Vinícius Júnior. Cunha amplió la ventaja en el 36 con una definición precisa luego de una asistencia del extremo del Real Madrid. Vinícius cerró la cuenta en el tiempo añadido de la primera mitad, tras recibir un pase de Lucas Paquetá.
La mejoría en el juego llegó después de un debut decepcionante frente a Marruecos y con modificaciones en la alineación. La principal apuesta de Carlo Ancelotti fue incluir a Cunha en lugar de Igor Thiago, una decisión que el delantero del Manchester United convirtió en un doblete clave para el equipo.
Resistencia haitiana hasta el primer gol
Haití planteó una defensa de cinco hombres en el estadio de los Philadelphia Eagles para frenar a los atacantes brasileños. El conjunto dirigido por Sébastien Migné logró incomodar a la Canarinha durante los primeros compases, aunque Raphinha ya había visto anulado un gol por fuera de juego en el minuto 11.
Con el transcurso del partido, la selección caribeña dejó de replegarse tanto, comenzó a disputar la posesión y llegó a pisar el área de Alisson. Ese avance generó espacios que Brasil venía buscando por las bandas, donde Vinícius y Raphinha ya encontraban fisuras en una defensa muy poblada.
El 1-0 transformó el ritmo del encuentro. Vinícius penetró en el área, Placide desvió su disparo y Cunha apareció para empujar el balón, anticipándose al intento de despeje, en una acción de delantero centro puro que alivió la presión acumulada desde el empate del debut.
El segundo tanto confirmó la apuesta de Ancelotti. Vinícius filtró el pase al espacio y Cunha conectó un potente disparo a un ángulo inalcanzable para el portero haitiano, una jugada que reflejó la imagen de una Brasil todavía poco fluida en el juego, pero mucho más efectiva cuando acelera en transiciones.

Antes del descanso, el atacante del Real Madrid sentenció el partido. Paquetá inició el desmarque, Vinícius ganó la carrera y superó a Placide, mientras los defensas de Haití quedaban rezagados a unos 10 metros de distancia.
Segundo tiempo de trámite y experimentos
La segunda mitad tuvo menos intensidad competitiva. Brasil administró la ventaja sin buscar una goleada mayor, aunque generó ocasiones para ampliar el marcador con un disparo al larguero de Gabriel Martinelli, un mano a mano de Douglas Costa y un gol anulado a Endrick por un fuera de juego milimétrico.

Haití, consciente de que su camino en el torneo terminaba, mantuvo la intención de marcar un tanto que tuviera valor simbólico para su afición. La selección brasileña, por su parte, aprovechó los minutos finales para probar alternativas ofensivas de cara al próximo compromiso.
La nota negativa del encuentro fue la lesión de Raphinha, quien debió abandonar el campo en la primera mitad tras resentirse del muslo derecho. Ancelotti ensayó después variantes con Rayan, Martinelli y Endrick para cubrir una baja que podría condicionar el siguiente partido de Brasil.
Fuente: Infobae