El exprimer ministro británico Boris Johnson solicitó refuerzos militares en las Islas Malvinas luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció nuevas medidas sobre la soberanía del archipiélago. Esta exigencia se enmarca en las dudas que Donald Trump planteó sobre la continuidad del respaldo de Estados Unidos al Reino Unido en la disputa.
Johnson expuso su planteamiento en una columna de opinión publicada en el Daily Mail después del mensaje del presidente argentino. En el texto sostuvo que Washington es “técnicamente neutral” en la cuestión. Desde esa premisa, consideró que Milei aprovechó el momento para endurecer su discurso en torno al reclamo argentino.

El efecto del anuncio también se trasladó a la política interna del Reino Unido. En paralelo, el líder de Reform UK, Nigel Farage, aseguró que Milei “vio una grieta” a partir del caso de las islas Chagos. Con ese argumento, cuestionó al gobierno laborista de Andy Burnham, que asumió hace menos de dos meses.
Johnson vinculó el discurso de Milei con un riesgo de provocación
Johnson tituló su columna con un reclamo directo al primer ministro británico. En ella, pide:
“Tomar el control y enviar refuerzos a las Malvinas”.
Más adelante insistió en que el Reino Unido debía afirmar que las islas son británicas y demostrar ese compromiso con el envío inmediato de más aviones, tropas o barcos.
En la columna, el exjefe del Ejecutivo británico describió a Milei como “anglófilo y admirador de Thatcher”. Añadió que no cree “ni por un segundo” que el mandatario argentino vaya a buscar un choque con el Reino Unido por esta cuestión.
Johnson interpretó la situación en clave electoral. Según su análisis, Milei afronta una campaña de reelección complicada y podría sentir la necesidad de avivar el ánimo público con el nacionalismo tradicional.

Durante la cadena nacional, el Presidente afirmó que el Reino Unido usurpó las islas en 1833, asentó a una población extranjera y expulsó a los habitantes locales. También señaló que el país europeo atraviesa crisis migratorias, demográficas y económicas, mientras que el porvenir de la Argentina es “floreciente” y terminará por imponerse.
En el plano militar, Johnson consideró improbable que la Argentina intente lanzar otra vez un ataque contra las islas. No obstante, advirtió que existe un riesgo mayor de “algún tipo de provocación” que podría desembocar en “otro trágico error de cálculo argentino”.
En esa línea, recordó que el archipiélago dispone de una guarnición permanente, así como de aviones Typhoon y sistemas de defensa aérea. Pese a esa protección, insistió en que el gobierno británico debería reforzar el despliegue.
Farage usó el caso Malvinas para atacar al gobierno laborista
La reacción no quedó limitada a Johnson. Farage, que aspira a convertirse en primer ministro, criticó al oficialismo por la decisión sobre Chagos. La calificó de “error estratégico enorme” y la presentó como una señal de debilidad que allanó el camino para la reacción argentina sobre Malvinas.
El dirigente sostuvo que la seguridad nacional británica está en riesgo con el actual gobierno y acusó a los laboristas de conducir al Reino Unido a la ruina financiera. También calificó a Burnham como un primer ministro “atrapado en el pasado, con un extraño dogma socialista”.
Farage hizo estas declaraciones en el congreso anual de Reform UK en Birmingham. El encuentro comenzó el jueves con una sesión para empresarios. La intervención del líder opositor se retrasó por motivos de seguridad y quedó previsto que vuelva a hablar el sábado, en el cierre del evento. En esta ocasión, el invitado fue Jordan Bardella, presidente de la Agrupación Nacional francesa.
Fuente: Infobae