Baby blues: la angustia al atardecer tras el parto

El baby blues es un estado emocional transitorio que muchas mujeres experimentan en los primeros días tras el parto. La psicóloga clínica y perinatal Sofía Stajcer explicó que la angustia, el llanto y el cansancio suelen concentrarse al final de la tarde, cuando la jornada de cuidados acumula su peso y se aproxima una nueva noche de sueño interrumpido.

La llegada del atardecer, alrededor de las 7 de la tarde, puede intensificar el agotamiento físico y mental. Las madres recientes suelen cargar con la preocupación por la próxima madrugada: alimentar al bebé, calmarlo, permanecer atentas ante cualquier llanto. Esta sensación tiene nombre y, como afirmó Stajcer, es esperable en las primeras jornadas del puerperio.

Es una sensación que tiene un nombre, se llama baby blues”, señaló la especialista durante la entrevista. Se trata de una reacción normal ante los cambios físicos, hormonales y emocionales que acompañan al nacimiento.

No existe una sola causa para la angustia vespertina. Stajcer explicó que suele coincidir con la acumulación de demandas del cuidado del recién nacido y la falta de descanso característica de los primeros días en casa. Durante la jornada, la madre puede recibir apoyo de su pareja o familiares, pero al caer la noche la percepción de soledad puede aumentar.

De repente llegan las 7 de la tarde y decís: ‘Otra vez esta noche, ¿cómo será? Volveré a no dormir, volveré a estar disponible y volveré a estar agotada’”, describió la psicóloga.

La incertidumbre ante cómo responder al llanto, a la alimentación o a las dificultades para dormir puede profundizar el malestar. La noche, sin la misma red de apoyo que durante el día, intensifica la sensación de responsabilidad exclusiva sobre el bienestar del bebé.

Sofía Stajcer, psicóloga clínica y perinatal, abordó las diferencias entre el baby blues y la depresión posparto

El baby blues reúne varios factores que actúan juntos: el cansancio extremo, la carga mental de organizar los cuidados, las modificaciones hormonales propias del posparto y la transformación abrupta de la vida cotidiana. Stajcer mencionó que, incluso cuando existe una red de apoyo, muchas madres sienten que el bebé depende enteramente de ellas.

Además, algunas mujeres experimentan una sensación ambivalente: extrañan aspectos de su vida anterior mientras, al mismo tiempo, construyen el vínculo con su hijo. Esta dualidad forma parte del puerperio y no debe ser motivo de culpa.

La tristeza y el amor por el bebé pueden convivir

Uno de los puntos centrales que abordó Stajcer fue la coexistencia entre el afecto por el recién nacido y el agotamiento. Sentir angustia, tristeza o cansancio no significa que la madre no quiera a su hijo ni que se haya arrepentido de la maternidad. Al contrario, son emociones que pueden presentarse sin contradicción.

Lo amo con todo mi corazón, pero a su vez estoy muerta de sueño”, expresó la psicóloga al resumir esa dualidad.

El baby blues puede incluir tristeza, llanto, cansancio y cambios emocionales tras el nacimiento

La llegada de un hijo modifica horarios, descanso, prioridades y organización cotidiana. En especial cuando es el primer bebé, muchas mujeres atraviesan un ajuste entre las expectativas del embarazo y la experiencia real de los primeros días en casa. Stajcer señaló que esta etapa puede incluir una forma de duelo por la vida anterior, pero alertó contra las interpretaciones extremas: el malestar puede ser intenso sin ser permanente.

No es un estado que es para siempre”, afirmó. “Esto es transitorio, es una etapa”.

La adaptación requiere tiempo. Con el paso de los días, el bebé se integra a la rutina familiar y la madre adquiere herramientas para reconocer sus necesidades, organizar los cuidados y recuperar espacios personales. La clave está en permitirse ese proceso sin exigencias desmedidas.

El baby blues se diferencia de la depresión posparto

Stajcer subrayó que el baby blues no debe confundirse con la depresión posparto. El primero es una reacción habitual al inicio del puerperio, mientras la madre se acomoda al regreso a casa, a la falta de sueño y a los cambios que trae el nacimiento. La depresión posparto, en cambio, requiere atención especializada.

La psicóloga clínica y perinatal señaló que el final de la tarde puede concentrar el cansancio y la angustia del puerperio

La psicóloga indicó que es necesario consultar cuando los síntomas se vuelven más intensos, se extienden en el tiempo o afectan de forma marcada la vida cotidiana. Evitó establecer un número exacto de días para definir el límite, pero propuso observar el impacto concreto del malestar.

Cuando los síntomas comienzan a incrementarse en cuanto a su intensidad y a su duración en el tiempo, hay que prestar atención a ciertas señales de alarma”, advirtió Stajcer.

Si la angustia genera sufrimiento durante gran parte del día, dificulta la disponibilidad para el bebé o impide afrontar las tareas cotidianas, es importante buscar apoyo. La especialista fue clara: no se debe normalizar el sufrimiento intenso. “El pasarla mal no es parte del combo”, afirmó.

Pedir ayuda puede aliviar la sobrecarga del puerperio

Stajcer cuestionó la idea de que una madre debe resolverlo todo sin asistencia. La exigencia de autosuficiencia puede impedir que muchas mujeres expresen sus necesidades o acepten un relevo en las tareas de cuidado. Por eso, destacó la importancia de construir una red que incluya a la pareja, familiares, amistades y profesionales de la salud.

Hay que armar red, hay que armar equipo”, sostuvo.

La ayuda puede consistir en acompañar durante algunas horas, colaborar con las tareas domésticas, cuidar al bebé para que la madre descanse o habilitar espacios de conversación sobre las emociones tras el parto. Stajcer advirtió que la atención posnatal suele centrarse en la recuperación física y los controles obstétricos, mientras la salud emocional queda en segundo plano.

En su mensaje final, invitó a que las madres sean flexibles consigo mismas ante una etapa que presenta días y momentos distintos. “Estoy haciendo todo lo que puedo y si está hecho con amor, está bien hecho”, concluyó.

Fuente: Infobae

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