Ayuda humanitaria navega a Cuba para paliar crisis energética

Un navío cargado con asistencia humanitaria inició su travesía el pasado viernes desde el puerto de Progreso, ubicado en la península de Yucatán, México. La embarcación se dirige a Cuba, nación que actualmente atraviesa una severa emergencia energética y escasez de recursos básicos. Esta iniciativa busca mitigar los efectos de lo que se describe como un bloqueo petrolero de facto, intensificado por la administración de Donald Trump desde inicios de año, situación que ha dejado a la isla en una posición económica sumamente vulnerable.

Suministros críticos para la isla

El barco, un pesquero de 75 pies de eslora que anteriormente se llamaba Maguro y fue renombrado simbólicamente como Granma 2.0, transporta una carga variada que incluye leche en polvo, arroz, frijoles, conservas, agua y suministros médicos. Además, se han incluido 73 paneles solares y bicicletas para apoyar la infraestructura energética y de movilidad en la isla. Antes del zarpe, decenas de colaboradores se encargaron de estibar las cajas en el muelle mexicano.

Thiago Ávila, voluntario brasileño de 39 años y uno de los 32 tripulantes que viajan en la nave, enfatizó la relevancia del esfuerzo internacional.

«La solidaridad no se bloquea»

, señaló el activista, añadiendo que

«Cuba necesita nuestra solidaridad»

en estos momentos de apremio.

Coalición internacional y objetivos

El proyecto, denominado Convoy Nuestra América —en referencia a un ensayo histórico de José Martí—, ha congregado a voluntarios de más de 30 países. Entre los participantes destacados se encuentran delegados del Parlamento Europeo, el dirigente sindical de Estados Unidos, Christian Smalls, y representantes de los Socialistas Democráticos de América, incluyendo al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

La llegada de esta ayuda ocurre en un clima de extrema necesidad. Recientemente, el sistema eléctrico de Cuba sufrió un colapso total, provocando apagones masivos en todo el territorio nacional, siendo este el tercer evento de esta magnitud en un periodo de cuatro meses. Las interrupciones del servicio eléctrico ya son parte de la vida cotidiana de los ciudadanos, mientras que el transporte público se ha vuelto inaccesible y se han tenido que posponer miles de intervenciones quirúrgicas debido a la falta de energía y suministros.

Tensiones políticas y logística

David Adler, coordinador de Progressive International y organizador de la misión, cuestionó la viabilidad de cualquier sociedad bajo tales restricciones de combustible.

«¿Qué país, qué sociedad en cualquier parte del mundo podría sobrevivir uno, dos, y mucho menos tres meses sin acceso a combustible?»

, declaró Adler, quien también estuvo involucrado en intentos previos de llevar ayuda a Gaza. Por su parte, el expresidente Donald Trump ha endurecido su discurso contra la isla, afirmando ante la prensa que podría «tomar Cuba» de alguna forma y que posee libertad de acción sobre el territorio.

Aunque existe una orden de la administración estadounidense para interceptar naves que viajen a Cuba, esta se limita a embarcaciones registradas en Estados Unidos. El Granma 2.0 navega bajo bandera mexicana, lo que podría facilitar su tránsito por aguas internacionales. En total, la misión humanitaria internacional pretende entregar más de 20 toneladas de suministros a través de diversas vías, incluyendo vuelos chárter y otras dos flotillas que saldrían desde Isla Mujeres.

Controversias y voces críticas

A pesar del carácter humanitario de la misión, el proyecto enfrenta cuestionamientos. Norges Rodríguez, comunicador cubano residente en Miami, señaló que muchos participantes actúan

«con mucho desconocimiento realmente de la realidad del país»

. La logística en la isla será facilitada por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), una entidad que ha sido vinculada en informes de inteligencia estadounidenses con el aparato estatal cubano.

Para sectores del exilio, como la activista Salomé García, estas acciones podrían interpretarse como un respaldo al sistema político vigente.

«Estas organizaciones están yendo a sostener ese poder en vez de sumarse a la exigencia de los cubanos dentro y fuera de que acabe ese sistema»

, afirmó García. La suspicacia aumenta por la integración de Mariela Castro, hija de Raúl Castro, en el consejo asesor de Progressive International.

El Granma 2.0, que rinde homenaje al yate usado por Fidel Castro y Ernesto «Che» Guevara en 1956, superó inspecciones de seguridad en México antes de su salida. Se espera que la carga sea entregada directamente a centros de salud y hospitales por las delegaciones internacionales, buscando asegurar que los recursos lleguen a la población necesitada a partir de la próxima semana.

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