Un atentado fallido ocurrido la noche del sábado en la capital rusa dejó un saldo de al menos tres fallecidos y 21 personas heridas, según informaron este domingo canales de Telegram. El objetivo del ataque era el comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales rusas, Alexandr Chaiko, quien en ese momento celebraba su 55° cumpleaños en uno de los restaurantes más exclusivos de Moscú.
Un festejo privado, un blanco de alto perfil

Un video divulgado por el portal independiente Meduza muestra la decoración del restaurante Balzi Rossi, que permaneció cerrado al público esa noche para una fiesta privada. De acuerdo con el canal de Telegram VChK-OGPU, al evento asistieron altos mandos del FSB, generales del Ministerio de Defensa, parlamentarios y funcionarios gubernamentales.
Chaiko, quien cumplió años realmente el lunes 27 de julio, asumió su cargo en mayo. Al inicio de la guerra en 2022 comandaba las tropas del Distrito Militar Oriental, las cuales, según Meduza, estuvieron implicadas en crímenes de guerra en Bucha.
La explosión y sus víctimas

El Comité Nacional Antiterrorista informó el sábado que una bomba casera, con una potencia equivalente a casi un kilogramo de TNT, fue detonada a distancia cuando un guardia de seguridad revisaba el paquete que portaba una mujer que se presentó como repartidora. Entre los fallecidos se encuentran la propia mujer, el guardia y un cliente del restaurante, según el diario Kommersant.
El ataque, calificado por el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, como un “brutal acto terrorista”, obligó además a cancelar una prueba cicloturista nocturna prevista por el centro de la ciudad de 13 millones de habitantes.
Una larga lista de ataques a figuras cercanas al Kremlin

Desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, los servicios de inteligencia ucranianos han sido vinculados a una serie de atentados contra militares y figuras públicas afines al Kremlin. El caso más reciente antes de este fue el del jefe de operaciones del Estado Mayor ruso, Fanil Sarvárov, muerto en diciembre pasado en Moscú por la explosión de un coche bomba.
En diciembre de 2024, una bomba adosada a un patinete eléctrico frente a un edificio de departamentos en Moscú mató al general Igor Kirillov, jefe de la división de defensa química del Ejército ruso, junto con su asistente.

En abril de 2023, el bloguero militar prokremlin Vladlen Tatarski —cuyo nombre real era Maxim Fomin— murió cuando una estatuilla que le entregaron explotó en una cafetería de San Petersburgo. Ese mismo mes, un mes antes, un mes más tarde —en mayo de 2023—, el escritor y nacionalista prokremlin Zajar Prilepin resultó gravemente herido en un atentado con coche bomba cerca de la ciudad de Nizhni Nóvgorod, en el que murió otra persona.
Rusia también responsabilizó a Ucrania por la muerte del general Yaroslav Moskalik, asesinado con un coche bomba en abril de 2025.
Y en agosto de 2022, la nacionalista Daria Duguina, hija del ideólogo ultraconservador ruso Alexandr Duguin, murió cerca de Moscú cuando explotó una bomba adosada a su automóvil; muchos creen que el verdadero blanco era su padre.
Hasta el momento, nadie se atribuyó la autoría del ataque contra Chaiko.
Fuente: Infobae