Un nuevo ataque de Rusia contra la capital ucraniana dejó un saldo trágico. Al menos tres personas fallecieron, entre ellas un niño, y siete más resultaron heridas luego de que fuerzas rusas bombardearan con drones y misiles balísticos infraestructura civil en Kiev y sus alrededores. Así lo confirmaron autoridades de Ucrania este sábado, señalando que la ofensiva comenzó poco después de la medianoche, cuando la Fuerza Aérea de Ucrania alertó sobre el avance de varias oleadas de drones.
El jefe de la administración militar de Kiev, Timur Tkachenko, precisó que entre los heridos también hay un menor de edad. Según el reporte oficial, el bombardeo dañó un edificio residencial, diversos vehículos y otras instalaciones en la zona, además de provocar un incendio en una vivienda. Los servicios de emergencia continúan desplegados en las áreas afectadas para evaluar los daños y brindar asistencia a los damnificados.
“Rusia sigue aterrorizando a la población civil”, denunció Tkachenko en un mensaje en el que condenó los nuevos ataques contra la ciudadanía. En la propia capital, las autoridades militares registraron cuatro lesionados, mientras que tres más fueron reportados en localidades cercanas.
De acuerdo con el diario Kyiv Independent, las primeras explosiones se escucharon en Kiev alrededor de las 00:45 horas (hora local). La administración militar había instado previamente a los residentes a dirigirse a los refugios tras activarse una “alerta aérea debido al uso de misiles balísticos”. Minutos después, se produjo una nueva secuencia de explosiones.
Mientras los equipos de rescate trabajaban para controlar los incendios en Brovari, una localidad al este de Kiev, se escucharon más detonaciones en la capital y la Fuerza Aérea advirtió sobre nuevos ataques con misiles balísticos. 
Brovari se encuentra en proceso de recuperación tras un reciente ataque ruso que dejó ocho muertos en una estación de tren, considerado uno de los más graves en la zona desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.
En los últimos meses, los ataques rusos contra Kiev y otras ciudades ucranianas se han intensificado, en un contexto donde Ucrania enfrenta crecientes dificultades para mantener una defensa aérea efectiva ante las oleadas de misiles balísticos lanzados por Moscú. El bombardeo de este sábado ocurrió apenas dos días después de otro ataque de gran magnitud contra la capital y su región, que provocó la muerte de 17 personas y dejó cerca de 30 heridos. En esa ofensiva, Rusia lanzó 24 misiles balísticos y cuatro misiles hipersónicos, ninguno de los cuales habría sido interceptado por las defensas ucranianas, según la Fuerza Aérea del país.
Desde el 18 de julio, el panorama cambió radicalmente tras el inicio de una serie de ataques con drones realizados por Ucrania contra los almacenes de Wildberries en toda Rusia. Estos ataques, que se han vuelto casi diarios, han afectado al menos 20 instalaciones de la empresa, provocando grandes incendios y la destrucción de almacenes completos, lo que impactó de manera directa la red logística de la compañía en el país. 
Un análisis de imágenes satelitales realizado por Reuters identificó que al menos 1,18 millones de metros cuadrados de espacio de almacenamiento, es decir, más de una quinta parte de la capacidad de la empresa, resultaron dañados o destruidos. Wildberries informó el viernes sobre un nuevo ataque y señaló que busca socios para abrir nuevos centros de almacenamiento. La interrupción en la cadena logística ha generado conmoción en el sector minorista ruso, afectando tanto a franquiciados como a decenas de miles de pequeñas empresas que dependen de la plataforma para vender sus productos. “Las ventas han caído alrededor de un 50% durante el último mes, y eso se debe a que casi no hay entregas”, explicó Vasily Klimov, quien opera bajo franquicia de Wildberries. “El último mes ha sido totalmente deficitario”.
(Con información de Europa Press y Reuters)
Fuente: Infobae