Un buque mercante con bandera de India se fue a pique este martes en el mar Rojo luego de ser impactado por un proyectil en las cercanías de la costa occidental de Yemen.
La nave, identificada como MSV Faize Noore Oliya, naufragó tras recibir el golpe mientras navegaba cerca del puerto de Al Hudeida, un punto estratégico bajo control de los rebeldes hutíes. De acuerdo con las autoridades indias, a bordo viajaban 13 ciudadanos de ese país y un marinero de nacionalidad yemení, todos rescatados con vida y llevados al puerto de Mokha.
El ministro de Puertos, Transporte Marítimo y Vías Navegables de India, Sarbananda Sonowal, informó que los marinos fueron auxiliados por la Guardia Costera de Yemen y puestos a salvo después del hundimiento.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de India confirmó posteriormente el incidente y aseguró que mantiene una coordinación constante con las autoridades yemeníes a través de su representación diplomática para velar por la seguridad de la tripulación.
En un comunicado oficial, la cancillería expresó una firme condena por lo sucedido.
“Condenamos el ataque contra el buque mercante con bandera india MSV Faize Noore Oliya, que se hundió en el mar Rojo, frente a la costa de Yemen el 4 de agosto de 2026”, señaló el texto.

La cartera diplomática agradeció el apoyo brindado por las autoridades yemeníes durante la operación de rescate.
Además, India manifestó su preocupación por la creciente inseguridad en esa ruta marítima.
“Los continuos incidentes de ataques contra el transporte marítimo comercial en la región son profundamente preocupantes”, afirmó el Ministerio de Exteriores. Agregó que “los ataques contra la navegación comercial deben cesar” y reclamó que se restablezcan “la navegación y el comercio libres y sin obstáculos a través de las vías navegables internacionales de la región, de conformidad con el derecho internacional”.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque. Sin embargo, las fuerzas de la Resistencia Nacional Yemení, alineadas con el Gobierno reconocido internacionalmente, sostuvieron que la embarcación fue alcanzada por un artefacto lanzado desde una embarcación cargada con explosivos cuando navegaba a unas 13 millas náuticas al sur de Al Hudeida.
El episodio ocurre en medio de un nuevo deterioro de la seguridad en el mar Rojo, donde los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, han intensificado las amenazas contra el tráfico marítimo. En las últimas semanas, el grupo anunció su intención de bloquear las exportaciones sauditas por esa vía, ampliando la presión sobre una de las principales arterias del comercio energético mundial.

La situación también se desarrolla en un contexto de creciente tensión regional vinculado al enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, que ya había provocado alteraciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz, paso estratégico para las exportaciones de petróleo de los países del Golfo.
Las acciones contra embarcaciones comerciales han generado un impacto directo sobre las cadenas de suministro internacionales. Desde el inicio de la campaña hutí contra el tráfico marítimo en el mar Rojo, numerosas compañías navieras optaron por modificar sus rutas y rodear el continente africano para evitar el riesgo de nuevos ataques, una decisión que incrementó significativamente los tiempos de viaje y los costos del transporte de mercancías.
India también ha debido adaptar parte de su comercio energético. Ante la inseguridad en la zona, varias refinerías del país comenzaron a privilegiar cargamentos de petróleo provenientes de Medio Oriente bajo contratos de entrega directa, reduciendo la exposición de sus buques a las áreas de mayor riesgo en el mar Rojo.
Fuente: Infobae