La agencia marítima británica UKMTO (Dirección de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido) reportó el miércoles que un buque cisterna fue impactado por “múltiples proyectiles” mientras navegaba frente a la costa septentrional de Qatar. El ataque dejó un número aún indeterminado de víctimas, según la alerta emitida por la agencia. El incidente ocurrió a 51 millas náuticas, equivalentes a 94 kilómetros, de la costa del Estado del Golfo. Las autoridades ya iniciaron una investigación, aunque no se ha precisado el origen ni la bandera de la embarcación afectada.
El ataque se produjo aproximadamente a 500 kilómetros del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por donde transita una parte relevante del comercio energético mundial.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero pasado, los buques que navegan por el Golfo y que intentan cruzar el estrecho han sufrido ataques recurrentes. El régimen de Irán bloqueó de facto el paso y ha abierto fuego contra embarcaciones a las que acusa de cruzar sin autorización.
En respuesta, Washington implementó un contrabloqueo sobre puertos iraníes y, en ocasiones, atacó embarcaciones vinculadas con Teherán. También bombardeó objetivos iraníes como represalia por ataques contra navíos, aunque no se registran acciones de ese tipo desde el 1 de septiembre.

A pesar de los riesgos, algunos barcos continúan atravesando el estrecho. Medios estadounidenses reportaron medidas de protección para las embarcaciones que siguen una ruta cercana a la costa de Omán. Las gestiones diplomáticas para resolver el conflicto permanecen estancadas desde hace meses. Antes del inicio de la guerra, por el estrecho de Ormuz circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa en el mundo.
El volumen de petróleo y gas que atraviesa el estrecho de Ormuz resulta determinante para la evolución de los precios energéticos, especialmente con la llegada del invierno en el hemisferio norte. Las recientes alzas en las cotizaciones del crudo y del gas han alimentado la preocupación por una posible presión inflacionaria persistente. Ese escenario podría llevar a las principales economías del mundo a incrementar sus tasas de interés.
Varios países consumidores anunciaron la semana pasada que liberarán millones de barriles de sus reservas de emergencia para aliviar la tensión en el mercado energético. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump evalúa medidas para contener los precios internos de los combustibles antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Desde Atenas, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este miércoles que Irán “ha perdido el control total” del estrecho de Ormuz, pese a que, según sostuvo, el tránsito de petróleo por esa ruta marítima ha recuperado niveles cercanos a los previos a la guerra regional.

Rubio aseguró que la circulación de crudo por el paso estratégico volvió casi a la normalidad. En una rueda de prensa junto a su par griego, Yorgos Gerapetritis, declaró:
“Ahora circula casi tanto petróleo como antes del inicio de este conflicto. Por lo tanto, han perdido el control total del estrecho”.
Además, se refirió a la capacidad militar iraní:
“Son mucho menos poderosos en el plano militar”, insistió.
El jefe de la diplomacia estadounidense también afirmó que las sanciones impuestas por Washington afectan la economía de Irán y sostuvo que las medidas son “devastadoras”, antes de lanzar una advertencia para el régimen:
“La situación se va a volver catastrófica”.
Fuente: Infobae