Las autoridades de Estados Unidos han confirmado la detención de dos familiares directas del difunto general iraní Qasem Soleimani. Se trata de la sobrina, Hamideh Soleimani Afshar, y su hija, quienes guardan parentesco con quien fuera el principal estratega militar de Irán hasta su fallecimiento en una operación estadounidense en Bagdad durante el año 2020.
A través de un reporte oficial emitido este sábado, el Departamento de Estado detalló que las capturas de Soleimani Afshar y su descendiente se efectuaron durante la noche previa. Esta acción legal responde directamente a la anulación de sus documentos de residencia permanente, una decisión instruida por el actual secretario de Estado, Marco Rubio.
En la actualidad, ambas mujeres se encuentran bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), organismo que lidera las políticas migratorias de la administración del presidente Donald Trump. Hasta el momento, las autoridades federales no han revelado el sitio exacto de reclusión de las detenidas.
Acusaciones y medidas migratorias
Las acusaciones vertidas por el Departamento de Estado señalan a Hamideh Soleimani Afshar de ejercer como «una partidaria declarada del régimen terrorista y totalitario de Irán». Según el informe, mientras residía en Los Ángeles y disfrutaba de un nivel de vida acomodado, la implicada habría realizado las siguientes actividades:
- Difusión de propaganda favorable al gobierno iraní.
- Celebración pública de ofensivas contra tropas estadounidenses en Oriente Próximo.
- Uso del calificativo «el gran Satán» para referirse a los Estados Unidos.
Adicionalmente, se ha dictado una prohibición de ingreso al territorio norteamericano para el esposo de Hamideh. Estas medidas se alinean con otras resoluciones similares tomadas por Rubio, como la reciente revocación del estatus migratorio de Fatemé Ardeshir-Lariyani, hija de Alí Lariyani (exsecretario del Consejo Supremo de Seguridad de Irán), quien también perdió la vida en una acción de EEUU.
Respecto a la postura oficial sobre estos operativos, la oficina estatal fue enfática al declarar lo siguiente:
«La Administración Trump no permitirá que nuestro país se convierta en un refugio para ciudadanos extranjeros que apoyan regímenes terroristas antiestadounidenses»
Fuente: Fuente