La administración liderada por Javier Milei oficializó este jueves la rúbrica del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproco con Estados Unidos. El propósito medular de este convenio es impulsar un crecimiento económico duradero, diversificar las oportunidades comerciales y cimentar una estructura transparente, fundamentada en normativas precisas para regir los vínculos de inversión y comercio entre ambas naciones.
El canciller de Argentina, Pablo Quirno, fue el encargado de confirmar la noticia:
“Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos por construir juntos este gran acuerdo”
.
Este pacto, cuyos lineamientos generales se habían trazado a finales de noviembre de 2025, garantiza la apertura mutua de fronteras comerciales para bienes de importancia estratégica. El objetivo es que Argentina obtenga condiciones preferenciales para sus exportaciones más relevantes hacia el mercado estadounidense, poniendo énfasis en carne vacuna, aluminio, acero y diversos recursos naturales.
Portavoces de la Casa Rosada subrayaron que este entendimiento ratifica una alianza de carácter estratégico, sustentada en la libertad económica, marcos regulatorios estables para el intercambio y una perspectiva contemporánea de la complementariedad entre los mercados.

Desde la Oficina del Presidente se resaltó la importancia técnica del documento, señalando que la meta primordial es
“reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y la infraestructura y la tecnología”
. Asimismo, el organismo gubernamental enfatizó que este paso demuestra la firme voluntad del Gobierno Nacional de reinsertar al país en el escenario global, abandonando periodos de aislamiento para transitar hacia una economía de mercado abierta y previsible que fomente la innovación y el empleo.
Para el actual gobierno libertario, este acuerdo constituye un eje fundamental que permite a la nación sudamericana reintegrarse plenamente al bloque occidental. Se informó, además, que el texto será remitido próximamente al Congreso de la Nación para su correspondiente ratificación legislativa, siguiendo los procesos que dicta la Constitución.
La integración comercial bajo este nuevo esquema prevé que el arancel general se sitúe aproximadamente en el 10%, aunque se han contemplado excepciones específicas para proteger y estimular la productividad de sectores argentinos clave. No obstante, se mantiene un arancel del 50% para el acero y el aluminio, dado que para la administración de Donald Trump estos sectores poseen una relevancia estratégica de seguridad nacional.
Paralelamente, la Cancillería argentina detalló que el gobierno de Estados Unidos procederá a la eliminación de gravámenes para un total de 1.675 productos argentinos de diversos sectores. Esta medida proyecta una recuperación de ingresos por exportaciones estimada en USD 1.013 millones. Según destacaron las autoridades, este marco optimiza la inserción en cadenas de suministro y abre puertas a nuevos mercados mediante mejores condiciones de acceso.

Respecto al sector cárnico, el gobierno norteamericano ampliará el acceso preferencial para la carne bovina hasta alcanzar las 100.000 toneladas. Las previsiones oficiales sugieren que esto garantiza un cupo adicional de 80.000 toneladas en 2026, que se sumarán a las 20.000 ya existentes. Este incremento representaría una ganancia aproximada de USD 800 millones adicionales para las exportaciones del sector, de acuerdo con datos del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Adicionalmente, el equipo de Quirno comunicó que la gestión de Trump se ha comprometido a realizar una revisión periódica y oportuna de los aranceles aplicados al metalúrgico, estipulados en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de dicho país.
En el ámbito financiero, instituciones estadounidenses como el EXIM Bank (Banco de Exportaciones e Importaciones) y la DFC (Corporación Financiera de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) brindarán respaldo para financiar inversiones en áreas críticas del país, trabajando de forma conjunta con el sector privado de Estados Unidos.
Como contrapartida, Argentina suprimirá aranceles para 221 posiciones arancelarias que incluyen insumos químicos, dispositivos médicos, maquinaria y material de transporte. Se aplicará también una reducción al 2% en otras 20 posiciones vinculadas a autopartes y se establecerán cuotas para la importación de vehículos y productos del agro. Estas acciones buscan elevar la competitividad sistémica al abaratar costos de bienes de capital.
El documento también abarca el comercio digital, estableciendo un entorno seguro para el crecimiento de startups, fintechs y compañías de base tecnológica. Argentina se comprometió además a adoptar estándares de vanguardia en propiedad intelectual para favorecer la innovación y el talento local.
Las 10 claves fundamentales del acuerdo
- Política Arancelaria: Apertura recíproca de mercados. Argentina facilita el ingreso de medicinas, tecnología y maquinaria de EE.UU., mientras que EE.UU. quita aranceles a recursos naturales y productos farmacéuticos no patentados.
- Estandarización y Normativas: Argentina aceptará bienes que cumplan con estándares internacionales o de EE.UU., incluyendo vehículos fabricados bajo normas federales estadounidenses y productos validados por la FDA.
- Propiedad Intelectual: Compromiso firme contra la piratería y productos falsificados. Alineación con el informe “Special 301 de 2025” de la USTR para mejorar criterios de patentes.
- Apertura del Mercado Agrícola: Habilitación para ganado en pie estadounidense y acceso para carne aviar en un año. Simplificación de trámites para lácteos, porcinos y derivados cárnicos.
- Derechos Laborales: Ratificación de protección al trabajador y prohibición estricta de importar bienes derivados del trabajo forzoso.
- Compromiso Ambiental: Medidas contra la tala clandestina, gestión eficiente de minerales críticos y cumplimiento de las normas de la OMC sobre subvenciones pesqueras.
- Seguridad Económica: Cooperación bilateral para enfrentar prácticas comerciales desleales de terceros países y control de exportaciones.
- Minerales Críticos y Soja: Colaboración para estabilizar el mercado de la soja y facilitar inversiones en minería estratégica.
- Subsidios y Empresas Públicas: Argentina se compromete a corregir distorsiones generadas por empresas del Estado y eliminar subsidios industriales que afecten el comercio justo.
- Economía Digital: Reconocimiento mutuo para la transferencia transfronteriza de datos y validez de firmas electrónicas bajo legislación estadounidense.
Fuente: Fuente