El plan trazado desde el inicio de la planificación se cumplió al pie de la letra para la selección argentina después de la agónica victoria sobre Egipto. Apenas finalizado el encuentro, el equipo abandonó el imponente Mercedes Benz Stadium de Atlanta con rumbo directo al aeropuerto, abordó un avión y regresó al punto de partida: el lugar donde todo comenzó y donde la historia continuará.
Cerca de las 20:00 hora de Ecuador, aproximadamente cuatro horas después de consumar una remontada inolvidable gracias a las actuaciones de Lionel Messi, Cristian Romero y Enzo Fernández, la delegación ocupó sus asientos en el vuelo que la trasladó desde Atlanta hasta Kansas City. El destino era el búnker original que albergó la concentración albiceleste durante toda la fase de grupos. Mientras el plantel realizaba los preparativos para el abordaje, se definió a su próximo rival: Suiza eliminó por penales a Colombia y será el oponente del sábado. La noticia llegó a los jugadores en medio de los trámites de viaje.
Dos horas después, Argentina ya se encontraba de vuelta en la ciudad elegida como base desde el 1 de junio pasado, cuando comenzó la concentración en suelo estadounidense con un plantel ampliado y dos amistosos previos. La fase de grupos incluyó la primera presentación en ese sitio y los dos siguientes compromisos en Dallas. Un detalle relevante: la decisión siempre fue viajar el día anterior, pernoctar en Dallas y regresar a Kansas inmediatamente después de cada partido. El plan se modificó en los primeros días de julio, cuando el equipo se instaló en el predio de Inter Miami para los dieciseisavos de final y luego viajó a Atlanta para los octavos. El primer ciclo de planificación mundialista se cerró el martes por la noche con el retorno a Kansas.

Con el Hotel Origin como lugar de descanso y el Sporting KC Training Center –ubicado a 21 minutos del hospedaje– como sede de entrenamiento, Argentina se reagrupará para volver al campo con piernas cansadas tras una batalla extenuante, aunque consciente de que su rival también viene de disputar tiempo extra y penales para seguir con vida.
El primer entrenamiento está programado para este miércoles a las 20:00 hora de Ecuador con una pregunta clave: ¿cómo está el estado físico de los jugadores después de la angustiante clasificación ante Egipto y tras haber necesitado tiempo suplementario para eliminar a Cabo Verde en los dieciseisavos de final?

La primera incógnita que deberá resolver Lionel Scaloni es evaluar la evolución de Cristian Romero. El Cuti, figura ante Cabo Verde y Egipto, terminó el último partido visiblemente acalambrado. Incluso el entrenador tenía planeado desde antes el cambio que finalmente realizó por Nicolás Otamendi después del 3-2 de Enzo Fernández.
En el caso de los laterales, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina volvieron a alternar minutos en el campo, reflejando la recuperación física de dos jugadores que llegaron a esta cita con molestias. Por su parte, Nicolás Tagliafico recuperó la titularidad y jugó más de 60 minutos tras su lesión. Incluso Facundo Medina –quien terminó acalambrado contra Cabo Verde– sumó algunos minutos cuando ingresó por Julián Álvarez para defender el 3-2 en el descuento. El otro jugador que había sufrido calambres en la fecha anterior fue Enzo Fernández, pero su carrera para conectar un cabezazo triunfal, limpio y lúcido, despeja cualquier duda sobre su condición física.

Los cuartos de final representan un punto de inflexión, ya que el Reglamento establece que las tarjetas amarillas se eliminarán para aquellos seleccionados que lleguen a las semifinales. En ese contexto, Montiel es el único que llegará al duelo contra Suiza con una amonestación y deberá tener cuidado en caso de avanzar de ronda.
Con la vista puesta en el partido de cuartos de final que se disputará este sábado 11 de julio en Kansas City desde las 22:00 hora de Ecuador, el plantel volverá a entrenarse a puertas cerradas este jueves en horario por confirmar. El viernes llegarán las obligaciones protocolares con FIFA previas a cada encuentro: Lionel Scaloni hablará en conferencia de prensa y tres jugadores deberán atender a los medios durante el entrenamiento.
Nadie quiere adelantarse, pero una victoria este fin de semana le garantizará a la Selección disputar ocho partidos en el torneo, independientemente del resultado posterior. En caso de éxito ante los suizos, la agenda contemplará un duelo de semifinales nuevamente en Atlanta el miércoles 15 de julio a las 16:00 hora de Ecuador ante el ganador de Noruega vs. Inglaterra. Luego habría dos opciones: Nueva York/Nueva Jersey el domingo 19 de julio para la gran final del certamen, o el partido por el tercer puesto el sábado 18 en Miami desde las 18:00 hora de Ecuador. Pero para eso, falta mucho camino…

Fuente: Infobae