La administración del presidente Javier Milei confirmó este jueves que despachará asistencia humanitaria a Venezuela, luego de que dos potentes terremotos sacudieran Caracas y La Guaira el miércoles por la tarde. Desde la Cancillería argentina se coordina el envío de aeronaves de las Fuerzas Armadas, que partirían en las próximas horas.
De acuerdo con fuentes oficiales, se está alistando un contingente militar que arribará a territorio venezolano en breve. La misión incluye brigadistas, personal de búsqueda y rescate con perros entrenados, y médicos. Además, se transportará una planta potabilizadora de agua con técnicos especializados y operadores de maquinaria vial.
En la mañana de hoy, se supo que el jefe de Gabinete, Manuel Adonri, estaba ultimando los detalles de la ayuda para Venezuela, con la colaboración del Ministerio de Seguridad.
“Hemos pasado la noche trabajando en consolidar información y proponiendo cursos de acción, pero las autoridades son las que determinarán qué hacer en las próximas horas”, indicaron voceros de Cascos Blancos.

La comisión Cascos Blancos, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, es la encargada de las operaciones humanitarias. Fundada en 1994, ha participado en más de 400 proyectos y misiones en 81 países. Está conformada por voluntarios civiles, como profesionales de la salud, asistentes sociales y psicólogos, quienes reciben capacitación anual para emergencias. Su labor se activa a pedido de naciones afectadas por desastres o mediante solicitudes multilaterales, movilizando equipos médicos, logísticos y gestionando donaciones.
El director del organismo es Eduardo Porretti, un diplomático de carrera con experiencia en Bogotá, La Habana, Nueva York y Caracas, donde lideró la embajada argentina en Venezuela como encargado de negocios durante el gobierno de Mauricio Macri. En enero de 2025, fue nombrado responsable de temas humanitarios en Venezuela, lo que lo sitúa en un rol clave para coordinar cualquier misión en ese país.

Esta movilización ocurre después de los pronunciamientos oficiales del Poder Ejecutivo. Primero, la Oficina del Presidente expresó su solidaridad con el pueblo venezolano “frente a una catástrofe natural que demanda una reacción de toda la comunidad internacional”.
“Más allá de las diferencias que puedan existir entre nuestros gobiernos, la República Argentina manifiesta su disposición a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse, en coordinación con los organismos internacionales correspondientes”, señaló el comunicado firmado por el mandatario.
En la misma línea, el canciller Pablo Quirno informó que se comunicó con su homólogo venezolano, Yván Gil, para ofrecer “la disposición de proveer asistencia humanitaria” del gobierno argentino. “Nuestros equipos permanecen en contacto y coordinación”, agregó en un mensaje público. Sin embargo, ningún funcionario venezolano —ni Delcy Rodríguez, presidenta encargada, ni el propio Gil— hizo alusión a esa comunicación, en contraste con los agradecimientos públicos a otros mandatarios. Ni Argentina ni Milei fueron mencionados.

“La verdad no hay mucho más para decir porque no tenemos representación diplomática”, admitió ante este medio un funcionario gubernamental al tanto de la situación. “Sí hay una red de cooperación consular de distintos países amigos que colaboran con la información, como Italia”, añadió, aunque aclaró que desconoce si se evalúa la reapertura de la embajada en Caracas, un paso que dio, por ejemplo, Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro.
Ayer se registraron dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron a todo el país. El epicentro se ubicó a 28 kilómetros al noroeste de Montalbán, una zona cercana a importantes complejos de refinación.
Mientras continúan las labores de remoción de escombros, las autoridades locales reportan que, hasta el momento, hay 188 muertos, 1.520 heridos y 157 desaparecidos.
Fuente: Infobae