La clasificación de Cabo Verde a los 16avos de final del Mundial 2026 sorprendió al mundo futbolístico. Este equipo africano, que dio la campanada al empatar sin goles ante España y firmar tablas por 2-2 con Uruguay, selló su pase tras igualar 0-0 con Arabia Saudita. Ahora, en el horizonte de la Albiceleste de Lionel Scaloni aparece este debutante, lo que invita a repasar los antecedentes del combinado nacional frente a países que se estrenaban en la máxima cita desde 1974.
El primer debutante al que se enfrentó Argentina fue Haití, en la última fecha del Mundial de Alemania 1974. La situación era límite: había que ganar y esperar que Polonia, ya clasificada, derrotara a Italia. El periodista Héctor Vega Onesime, entonces en El Gráfico, relató en sus memorias una de las historias más polémicas del fútbol argentino:
“Convencí a mis compañeros Juvenal y Ricardo Alfieri para que fuéramos a la concentración de Polonia, pues daba una conferencia de prensa su entrenador Kazimierz Gorski. Allí le hice una pregunta: ‘¿Cómo van a jugar?’. Su mirada desafiante y su única respuesta no dejaron margen a la especulación: ‘De la única manera que sabemos jugar: a ganar’. En el restaurante del hotel, donde nos disponíamos a almorzar, observé que se encontraba Roberto Gadocha, figura de la selección polaca. Le hice la misma pregunta que a su entrenador, pero la réplica fue distinta: ‘Eso depende de los argentinos’. Con mis compañeros analizamos los alcances de la propuesta, ante lo cual decidí dar un paso de extremo riesgo: comunicar por teléfono a los futbolistas argentinos la posición polaca. Imprudencia de la que no tardé en arrepentirme. Hubo una oferta y un acuerdo. Polonia cumplió lo prometido frente a Italia y Argentina se clasificó tras golear a Haití. Jamás supe los alcances y la intimidad de aquella negociación ni el destino de la plata”.

Argentina logró la clasificación, pero en la siguiente fase sufrió un duro 4-0 ante la Naranja Mecánica de Johan Cruyff y cayó 2-1 con Brasil. En el último partido, sin nada en juego, se midió con Alemania Democrática, única participación mundialista de ese país. Ese encuentro no se televisó en Argentina debido al luto nacional por el fallecimiento de Juan Domingo Perón dos días antes. Allí debutó con la selección Ubaldo Matildo Fillol, uno de los mejores arqueros de la historia nacional.
Veinte años después, en Estados Unidos 1994, Argentina se midió con Grecia. Fue una tarde nublada que pasó a la historia por los debuts mundialistas de Diego Simeone, Fernando Redondo y Gabriel Batistuta, pero sobre todo porque Diego Armando Maradona marcó su último gol con la albiceleste en el 4-0 final. Cuatro días más tarde, el rival fue otro debutante: Nigeria, en un partido vibrante recordado por los dos goles de Claudio Paul Caniggia y porque significó la despedida de Maradona del seleccionado.

En Francia 1998, Argentina compartió la fase de grupos con tres debutantes de distintos continentes: Japón, al que venció 1-0 con gol de Batistuta; Jamaica, goleado 5-0 con tres tantos de Bati y dos de Ortega; y Croacia, superada 1-0 con el recordado tanto de Mauricio Pineda. Este último declaró para Infobae:
“No lo hubiese pensando de chico que podía llegar a pasarme y con 22 años. Ya en el momento del himno, pensando que mi familia lo miraba por televisión desde Buenos Aires, estaba hecho, no podía pedir más nada. Difícil de igualar como sensación emotiva. Pero llegó la frutilla del postre que fue el gol. Corté en la mitad de la cancha y me fui al ataque, sin que nadie me siguiese. El Burrito Ortega me dio un gran pase, la paré con el pecho y definí por el costado del arquero. Metí pocos goles, pero nunca fui de salir corriendo como un loquito a festejar. Ese día sí. Y el primero que viene a abrazarme fue nada menos que Batistuta, al que miraba como hincha en el Boca del ’91. No tengo dudas que en ese Mundial estábamos para más”.
En 2002 no hubo debutante para Argentina, pero sí en 2006, por duplicado. El 10 de junio, el equipo de José Pekerman venció 2-1 a Costa de Marfil, con goles de Hernán Crespo y Javier Saviola; Didier Drogba descontó. Ese día debutaron en Mundiales Juan Román Riquelme, Esteban Cambiasso y Javier Mascherano. En la segunda fecha, Argentina aplastó 6-0 a Serbia y Montenegro, otro debutante, y Lionel Messi jugó su primer partido en una Copa del Mundo.

Tras la eliminación en cuartos de final en 2006, Pekerman dejó el cargo. Julio Grondona impulsó el regreso de Alfio Basile, quien fue reemplazado por Diego Maradona a fines de 2008. Luego del Mundial 2010, Sergio Batista asumió, pero duró solo un año, y llegó Alejandro Sabella, quien armó un equipo sólido, potenció a Messi y llevó a Argentina a Brasil 2014.
El debut en ese Mundial fue ante Bosnia Herzegovina, otro debutante surgido de la antigua Yugoslavia. El 15 de junio, Argentina ganó 2-1 con un equipo que inició con cinco defensores; Sabella corrigió en el entretiempo, sacó a Hugo Campagnaro e ingresó Gonzalo Higuaín. La Albiceleste llegó hasta la final, donde cayó ante Alemania.

Sabella dejó el cargo por problemas personales y la selección entró en incertidumbre con los ciclos de Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Jorge Sampaoli. En Rusia 2018, Argentina debutó ante Islandia, debutante absoluto. La relación entre Sampaoli y los jugadores era tensa; Argentina comenzó ganando con gol de Kun Agüero, pero Islandia empató rápido y en el segundo tiempo, el arquero Halldorsson atajó un penal a Lionel Messi, condenando a la Albiceleste a un torneo para el olvido.
El sábado pasado, Argentina cerró este recorrido con un triunfo 3-1 ante Jordania. Scaloni dio minutos a suplentes y Messi estableció un récord: primer futbolista en marcar en siete partidos consecutivos de Mundiales.

Ahora, un nuevo debutante asoma: Cabo Verde, que igualó 0-0 con España, 2-2 con Uruguay y 0-0 con Arabia Saudita para clasificar. Será el turno de seguir haciendo historia para el equipo de Lionel Scaloni.
Fuente: Infobae