Durante la noche del sábado y la madrugada del domingo, Rusia ejecutó un bombardeo con misiles balísticos y drones sobre la capital ucraniana, Kiev. El ataque golpeó edificaciones en el centro de la ciudad, entre ellas oficinas gubernamentales, viviendas y escuelas. De acuerdo con cifras preliminares de las autoridades locales, al menos una persona perdió la vida y otras 16 resultaron heridas.
Las sirenas antiaéreas no dejaron de sonar durante toda la noche en la urbe. Las explosiones iluminaron el cielo y el humo cubrió diversas zonas. La ofensiva impactó al menos cuatro puntos de la capital, incluyendo edificios residenciales. Las hostilidades se extendieron hasta el amanecer, con la amenaza latente de nuevos lanzamientos de misiles y drones.
Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar de Kiev, reportó a través de Telegram que se registraron daños en al menos nueve distritos de la capital.
En el distrito de Shevchenko, un edificio escolar resultó afectado mientras los ciudadanos permanecían refugiados en su interior, según informó el alcalde Vitalii Klitschko. Las autoridades locales también señalaron daños en supermercados y almacenes en varios puntos de la ciudad. El gobernador regional, Mykola Kalashnyk, indicó que varias comunidades de la región de Kiev sufrieron afectaciones a raíz del bombardeo.
Testigos presenciaron cómo familias y residentes se trasladaban a las estaciones de metro subterráneas, empleadas como refugios antiaéreos. Las detonaciones sacudieron estructuras en el centro y generaron temor entre la población, mientras las autoridades desplegaban unidades de emergencia.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ya había anticipado el sábado la inminencia de un ataque ruso de gran escala y mencionó la posible utilización del misil hipersónico Orechnik, que Moscú desplegó en Bielorrusia el año anterior. En sus declaraciones, Zelensky afirmó:
“Estamos comprobando esta información. Utilizarán armas de medio alcance en el ataque. La locura rusa no conoce límites, así que por favor, salvad vuestras vidas. Refugiaros”.
Este misil de alcance medio ya se había empleado dos veces desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022: una vez contra una fábrica militar en noviembre de 2024 y otra contra una planta aeronáutica en enero de 2026, ambas localizadas lejos de Kiev, en el oeste de Ucrania, cerca de las fronteras de la OTAN.
El funcionario publicó en Telegram que el centro estudiantil resultó dañado en el distrito de Shevchenkivsky y confirmó que se desataron llamas tras el impacto.
Estos ataques ocurren después de que Moscú amenazara con represalias por la muerte de 18 personas en una residencia universitaria situada en el este de Ucrania, zona bajo ocupación rusa, hecho atribuido a ataques ucranianos.
Antes de este suceso, Zelensky había declarado:
“Estamos preparando las defensas aéreas lo máximo posible. Vamos a responder a cada ataque ruso. Dimos permiso para el desfile, pero no tienen permiso para la locura. Esta guerra debe acabar. Es necesaria la paz, no misiles para satisfacer las enfermizas ambiciones de una persona”.
Y agregó:
“Si se permite a Rusia destruir la vida a tal escala, entonces ningún acuerdo podrá disuadir a otros regímenes parecidos, fundamentados en el odio, la agresión y los ataques”.
En paralelo, Estados Unidos alertó sobre un ataque aéreo ruso de gran envergadura en las siguientes 24 horas. La embajada estadounidense en Kiev recomendó a sus ciudadanos en Ucrania prepararse para buscar refugio ante cualquier alerta aérea. Fuentes estadounidenses indicaron que el gobierno de Zelensky consideró probable una nueva ofensiva desde Bielorrusia, con ataques de drones enfocados tanto en Kiev como en la región de Chernígov, en un contexto de estancamiento de los avances rusos en los frentes este y sur.
Mientras la capital sufría el ataque, Zelensky agradeció públicamente a las Fuerzas Armadas ucranianas por un operativo que, según expuso, golpeó instalaciones del complejo militar industrial ruso en la región de Perm, a casi 2.200 kilómetros de Kiev. En un mensaje en su cuenta oficial de Facebook, el mandatario destacó la acción contra una empresa identificada como Metrafrax Chemicals, dedicada a la producción de insumos para sistemas militares, incluyendo piezas para drones, explosivos y misiles.
Fuente: Infobae