(Desde Estados Unidos) La expresión de los jugadores de la selección argentina era el reflejo de una batalla agotadora. El calor extremo de una calurosa Miami y más de 120 minutos de juego para doblegar a una Cabo Verde que puso en aprietos a los campeones del mundo, dejó a todos sin aliento. Al finalizar el encuentro, mientras los futbolistas cruzaban la zona mixta ante una multitud de periodistas, surgió una revelación insólita sobre uno de los secretos de la victoria.
Uno de los últimos en comparecer ante los medios fue Cuti Romero. El defensor cordobés, quien había regresado a la titularidad tras un descanso en el partido contra Jordania para recuperarse de una molestia en el ligamento colateral medio de su pierna derecha, la misma lesión que lo marginó los últimos dos meses de la temporada, confesó el ritual que realizó instantes antes del pitido inicial.
Cuando los jugadores aguardaban la cuenta regresiva de 10 a 0 para que el árbitro Drew Fischer diera comienzo al partido, un utilero se dirigió rápidamente a los vestuarios. Infobae, presente en la zona destinada a la prensa justo en diagonal al arco que Argentina defendió en el primer tiempo, observó cómo el mismo colaborador regresó y entregó algo a Romero. El número 13 se untó el líquido en el cuerpo y, en ese mismo instante, compartió el contenido con su compañero de zaga y amigo personal, Lisandro Martínez. ¿Cuál era esa sustancia? El propio defensor lo reveló.
“Agua bendita, me la hice traer. Y la usamos los dos, así que le di a él”, declaró Cuti sobre el líquido utilizado antes del partido.
¿Funcionó? Para los creyentes, fue un empujón extra para sobrevivir a un encuentro desgastante. Además de Messi, quien anotó su séptimo gol en la Copa del Mundo, los otros dos tantos en el tiempo suplementario los marcaron… Romero y Licha.
Tras desvelar esa intimidad, el ex Belgrano analizó el difícil triunfo ante el combinado africano: “Si se jugaran bien todos los partidos sería lindo, ¿no? Ganar 3-0 siempre. Pero también el rival juega. Hoy se sufrió mucho, estábamos muy cansados en lo físico. Se viene otro partido igual de durísimo, pero esta selección tiene para rato, Dios quiera”. Añadió: “Ahora disfrutamos este momento y ya empezaremos a pensar en lo que viene. Y también somos esto, mucho corazón, mucho huevo cuando no aparecen otras cosas”.
El jugador también celebró el apoyo masivo de los hinchas argentinos en el estadio de Miami: “Agradecido por el apoyo increíble. Acá en la cancha, allá en Argentina. La verdad que a veces no tenemos nuestra mejor noche, pero se siente el aliento y nunca vamos a dejar de intentarlo. Me quedo con que ganamos y conseguimos el triunfo. Como dije, sufrimos mucho”. El próximo escollo será Egipto de Mo Salah, que eliminó a Australia en penales y enfrentará a la Albiceleste este martes a las 13:00 (hora argentina), es decir, 11:00 de Ecuador, en Atlanta, con un boleto a cuartos de final en juego.
El otro futbolista que probó el agua bendita fue Lisandro Martínez. Autor del segundo tanto argentino, el defensor del Manchester United fue una pieza clave durante todo el partido. Junto a Dibu Martínez y el propio Cuti conformaron un triángulo de hierro que, al igual que el histórico 10, fue de lo mejor de la Selección ante los caboverdianos. Al igual que su compañero cordobés, Licha aprovechó para reflexionar sobre su dura recuperación de una lesión que incluso lo llevó a considerar dejar el fútbol profesional.
“Si te digo la verdad, el primer mes me pasó eso de que ya no, no sufrir más, ¿viste?”, confesó Martínez. “Porque ya me habían pasado otras lesiones en el pie cuando me lesioné el quinto metatarsiano, pero esta la verdad que fue la peor, la peor de todas. Estuve muy en el piso, pero también después nace mi hija y ahí como que se me equilibró todo. La vi cómo dio luz mi mujer también, el esfuerzo que hizo y dije yo: ‘Cómo no voy a seguir luchando ahora’”.
Y agregó: “Después, claro, lo de Leo, para mí es un gran ejemplo, porque él ha sufrido mucho en toda su carrera, ha sufrido pérdidas, y nunca se dio por vencido. Hoy está acá con 39 años, luchando, peleando. Ya ganó todo. No tiene que demostrar absolutamente nada. Es el mejor jugador de la historia, no solo de fútbol, de todos los deportes. Es una locura. Y nosotros que venimos atrás, cómo no vamos a seguir luchando”.
En la misma zona mixta, el 6 de Argentina dejó claro a Infobae que ganar de esta manera tiene un valor especial: “Ganar así te muestra el carácter del equipo, la personalidad. Son golpes duros cuando te empatan. Y más de esta manera. Pero ya lo demostramos en el Mundial anterior, y ahora tenemos que seguir demostrando lo mismo”. Tan claro como el líquido que la dupla Cuti-Licha usó antes del partido en una calurosa Miami.
Fuente: Infobae