Tras la denuncia formal presentada por las autoridades de Afganistán ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por bombardeos previos en su territorio, el Ministerio de Defensa del régimen talibán informó este viernes sobre la ejecución de ataques aéreos contra diversos puntos estratégicos en Pakistán. Las incursiones, según el reporte oficial, alcanzaron zonas de alta importancia militar, algunas de ellas situadas en las proximidades de la capital paquistaní, Islamabad. Esta ofensiva se enmarca en una preocupante escalada de violencia entre ambas naciones, centrada en objetivos logísticos y de mando.
Detalles de la operación aérea afgana
La Fuerza Aérea afgana inició los ataques aproximadamente a las 11:00 horas (hora local), dirigiendo sus proyectiles contra ubicaciones específicas. Entre los blancos confirmados por el gobierno de Kabul se encuentran:
- Un campamento militar en las cercanías de Faizabad, próximo a la capital.
- Una base militar de importancia en Noushera.
- Posiciones de defensa en la localidad de Jamrud.
- Diversos enclaves militares estratégicos en Abbottabad.
Respecto a los resultados de la misión, el Ministerio de Defensa detalló lo siguiente:
«La operación aérea se ejecutó con éxito, teniendo como objetivo bases militares, centros de mando e instalaciones estratégicas clave de Pakistán»
. El mando afgano justificó la acción como una respuesta directa a las incursiones aéreas previas realizadas por Pakistán en las regiones de Kabul, Kandahar y Paktia.
Reacción de Islamabad y la operación «Ira de la Verdad»
Aunque el gobierno de Pakistán no ofreció una respuesta inmediata a los reportes de los ataques de este viernes, voceros oficiales en Islamabad ya habían manifestado previamente un estado de «guerra abierta» contra los talibán. Esto ocurrió luego de una serie de enfrentamientos registrados el jueves, lo que dio inicio a la operación militar paquistaní denominada «Ira de la Verdad». En el marco de estas acciones, el ministro de Información, Ataulá Tarar, aseguró que sus fuerzas lograron neutralizar a más de 130 combatientes vinculados al régimen talibán.
Paralelamente, las autoridades afganas sostuvieron que sus maniobras defensivas del jueves resultaron en la muerte de más de 50 miembros del ejército paquistaní a lo largo de la Línea Durand. Esta frontera, que posee una extensión de 2.640 kilómetros, ha sido históricamente el epicentro de las fricciones entre ambos Estados. El gobierno talibán reiteró que sus ataques del viernes son una represalia por las bajas civiles —estimadas en una decena de personas— causadas por las fuerzas paquistaníes, hecho que motivó su queja ante la ONU.
Conflicto transfronterizo y grupos armados
Por su parte, Islamabad ha defendido sus operaciones militares en suelo afgano bajo el argumento de que buscan desmantelar
«campamentos y escondites terroristas»
de organizaciones como el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) y el Estado Islámico. Para el gobierno paquistaní, estas medidas son una respuesta necesaria ante el repunte de ataques suicidas en su territorio, presuntamente perpetrados por militantes que utilizan la frontera como refugio. Esta situación ha provocado la mayor crisis militar entre ambos países desde que los talibán regresaron al poder en agosto de 2021.
Finalmente, la intensidad de los enfrentamientos, que ahora incluyen el uso de poder aéreo contra ciudades principales y centros de mando, ha generado una profunda alarma internacional. No obstante, las cifras de víctimas proporcionadas por ambos bandos no han podido ser validadas de forma independiente debido a las restricciones de acceso en las zonas de combate. La Línea Durand sigue siendo el núcleo de una disputa donde ambas administraciones justifican sus incursiones basándose en la seguridad nacional, dejando a la población civil en una situación de extrema vulnerabilidad.
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