A 217 años del Primer Grito de Independencia: el levantamiento que convirtió a Quito en la “Luz de América”

Han transcurrido 217 años desde que un grupo de criollos quiteños protagonizó uno de los episodios más trascendentales de la historia ecuatoriana. El 10 de agosto de 1809, los revolucionarios destituyeron a las autoridades de la Real Audiencia de Quito y conformaron la Junta Soberana de Gobierno, un hecho considerado el Primer Grito de Independencia y el inicio del proceso emancipador en el territorio que posteriormente se convertiría en Ecuador.

La revolución ocurrió en un contexto de crisis de la monarquía española, tras la abdicación de Carlos IV y Fernando VII y la imposición de José Bonaparte en el trono. Al mismo tiempo, las ideas de la Ilustración y el impacto de las revoluciones de Estados Unidos y Francia comenzaron a influir entre intelectuales y dirigentes quiteños.

Levantamiento

Los preparativos para el levantamiento se remontan a finales de 1808, cuando en la hacienda El Obraje, ubicada en el Valle de Los Chillos, un grupo de patriotas acordó impulsar la creación de una junta de gobierno. Aunque varios de sus integrantes fueron detenidos meses después, la conspiración continuó de manera clandestina.

La noche del 9 de agosto de 1809, los principales líderes se reunieron en la casa de Manuela Cañizares para definir la ejecución del plan. Según la tradición histórica, fue allí donde la patriota pronunció su célebre frase para convencer a los indecisos de continuar con la insurrección.

“¡Cobardes, hombres nacidos para la servidumbre! ¿De qué tenéis miedo? ¡No hay tiempo que perder!”.

Al amanecer del 10 de agosto177 soldados encabezados por el coronel Juan de Salinas respaldaron el movimiento. Poco después, el doctor Antonio Ante notificó oficialmente al presidente de la Real Audiencia, Manuel Urriés, conde de Ruiz de Castilla, que había sido relevado de sus funciones.

Junta Soberana

Ese mismo día quedó instalada la Junta Soberana de Gobierno, presidida por Juan Pío Montúfar, marqués de Selva Alegre. José Cuero y Caicedo fue designado vicepresidente, mientras que Juan de Dios Morales, Manuel Rodríguez de Quiroga y Juan de Larrea asumieron distintos ministerios. Además, se estableció un Senado encargado de la administración de justicia.

Aunque la Junta juró fidelidad al rey Fernando VII, numerosos historiadores sostienen que esa proclamación respondió a una estrategia política conocida como la “Máscara de Fernando VII”, utilizada para avanzar hacia la autonomía sin declarar abiertamente la independencia.

Sin embargo, el proyecto tuvo corta duración. En octubre de 1809, las fuerzas realistas enviadas desde Guayaquil, Cuenca, Lima y Bogotá cercaron Quito y lograron recuperar el control de la ciudad.

Tras la caída de la Junta, las autoridades españolas incumplieron la promesa de respetar la vida de los líderes revolucionarios y emprendieron una persecución contra los participantes del movimiento.

La represión alcanzó su momento más violento el 2 de agosto de 1810, cuando un intento por liberar a los patriotas encarcelados terminó en una masacre perpetrada por tropas realistas. Más de 300 personas murieron durante la jornada, entre ellas varios de los principales dirigentes del levantamiento.

El legado: Quito, “Luz de América”

El sacrificio de 1809 encendió el espíritu libertario en la región. En 1812, la segunda Junta de Gobierno proclamó el Estado Libre de Quito, aunque la independencia definitiva llegaría años después, con la Independencia de Guayaquil (9 de octubre de 1820) y la Batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822).

El apelativo “Luz de América” fue popularizado por el sacerdote chileno Camilo Henríquez, quien difundió la noticia de la masacre y exaltó a Quito como precursora de la independencia en Sudamérica.

El Libertador Simón Bolívar también reconoció su papel en el Manifiesto a las naciones del mundo de 1814.

A más de dos siglos del Primer Grito de Independencia, el levantamiento del 10 de agosto de 1809 continúa siendo uno de los principales símbolos del inicio de la emancipación en América Latina y el acontecimiento que consolidó a Quito como la histórica “Luz de América”.

Radio Pichincha

LV

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