El viernes 6 de noviembre, agentes de la Seguridad del Estado cubano bloquearon la asistencia de la activista Marthadela Tamayo y su esposo, el músico Osvaldo Navarro, a una actividad cultural organizada por la Embajada de Estados Unidos en La Habana. La pareja fue privada de electricidad, sufrió restricciones en el acceso a internet y permaneció bajo vigilancia policial frente a su domicilio. Este operativo también afectó a otros periodistas, activistas y familiares de presos políticos.
Los agentes arribaron cerca de las 11:00 e informaron a Tamayo y Navarro: “No van a ir a la actividad”, una declaración respaldada con la presencia de una patrulla en la entrada del edificio, según relató la propia Tamayo.
Tamayo, miembro de la Red Femenina de Cuba, señaló que esta era la cuarta ocasión en el año que las autoridades les impedían asistir a eventos de la legación diplomática estadounidense. Mencionó bloqueos anteriores durante las celebraciones del 4 de julio, el 18 de septiembre y otro operativo en marzo.
La restricción del viernes buscaba impedir su asistencia a “Noches Americanas”, un encuentro cultural previsto en la embajada. Tamayo aseguró que la patrulla había sido reubicada en la esquina de la calle Tercera y que un joven desde el piso inferior del edificio mantenía la vigilancia.
“Ahora corrieron la patrulla hacia la esquina de calle Tercera, y aún están allí, y un joven en el piso de abajo, sentado, vigila”
Tamayo explicó que cualquier intento de evadir el cerco podría llevarla a ser arrestada, como había ocurrido en ocasiones anteriores.

Cortes de luz y vigilancia frente a las viviendas
La falta de electricidad dificultó la capacidad de Tamayo para comunicar lo ocurrido. Indicó que no podía publicar denuncias en Facebook y apenas lograba enviar mensajes por WhatsApp.
“Ahora dieron tres horas de luz y, así, vigilados, hay que bajar al piso de abajo a cargar agua”, relató sobre las carencias que enfrentaba junto a Navarro. La restricción de movimiento se sumó a los problemas de acceso a servicios básicos dentro del hogar.
Para la activista, estos operativos buscan impedir la conexión entre ciudadanos que suelen asistir a actividades culturales. “Eso es para impedir la articulación entre las personas que, de manera normal, asistimos y las actividades, que son puramente culturales, y esto tampoco lo respetan”, afirmó.
La periodista Camila Acosta y el escritor Ángel Santiesteban también estuvieron bajo vigilancia. Ninguno recibió una explicación oficial, aunque Acosta consideró que se trataba del “clásico operativo” relacionado con el evento de la embajada. “Debe ser por un evento cultural de la embajada que será esta tarde”, precisó.
La directora de 14ymedio, Yoani Sánchez, denunció la presencia de la Policía Política en los bajos de su edificio para impedirle salir. Este cerco ocurrió un día después de que fuera detenida durante nueve horas. Además, los periodistas Yunia Figueredo y Boris González reportaron restricciones para abandonar sus domicilios.

La creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, más conocida como Anna Bensi, y su madre Caridad Silvente, también denunciaron medidas parecidas. Ambas habían sido condenadas recientemente a dos años de limitación de libertad por razones políticas.
Citaciones, detención y reclamos por presos políticos
El colaborador de CubaNet, Adelth Bonne Gamboa, reportó que amaneció con la patrulla número 444 frente a su casa. “Para impedir salir de mi domicilio”, escribió en Facebook.
Wilber Aguilar Bravo, padre del preso político del 11J Walnier Luis Aguilar Rivera, denunció otra patrulla frente a su vivienda. Explicó que el operativo era consecuencia de su decisión de “no callar ante la injusticia de ver preso a mi hijo”.
Mauro Reigosa Pérez y Karel Daniel Hernández Bosques, integrantes del proyecto audiovisual Fuera de la Caja, recibieron citaciones para presentarse en la unidad policial de la calle Aguilera, en el municipio habanero de Diez de Octubre. Posteriormente se supo que Hernández Bosques llevaba más de dos horas dentro de la estación, según denuncias.
En Guanajay, provincia de Artemisa, el activista cristiano Anthony Martínez fue detenido, de acuerdo con una denuncia de su esposa en Facebook. Las citaciones y arrestos se produjeron junto con los operativos desplegados ante las viviendas de opositores y comunicadores independientes.
Estas restricciones se dieron un día después de que Estados Unidos condenara la represión contra la prensa independiente en Cuba. El secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, afirmó que “el régimen cubano muestra su cobardía al recurrir a detenciones arbitrarias porque teme la verdad”.
Tamayo opinó que prohibir la asistencia a estos eventos es parte de una política para limitar la movilidad y el contacto entre miembros de la sociedad civil. “Es una manera más, como sabemos, de impedir tu movilidad interna, además de que muchos también seguimos regulados, sin poder salir de Cuba”, concluyó.
Fuente: Infobae