Las lluvias frenaron un poco las reservas anticipadas y redujeron la permanencia de los turistas en el feriado, según balance de empresarios

El feriado de noviembre dejó un cambio en la forma de viajar de los ecuatorianos: menos días de paseo, reservas de último momento y retornos anticipados.

Las lluvias, las inundaciones y la incertidumbre sobre el estado de las carreteras modificaron los planes de quienes buscaban salir de sus ciudades para aprovechar los días de descanso.

Esta vez, las reservas anticipadas perdieron protagonismo. En lugar de organizar sus viajes con semanas de anticipación, muchos viajeros esperaron hasta el último momento para decidir si salían, cuánto tiempo permanecerían en su destino y cuándo regresarían.

La tendencia se repitió en distintas provincias.

Según Holbach Muñeton, presidente de la Federación Nacional de Cámaras Provinciales de Turismo del Ecuador, los gremios observaron un comportamiento más cauteloso y una reducción en los días de permanencia.

“La tendencia ha sido menos tiempo”, explicó.

El dirigente describió un patrón en el que los turistas esperaban a observar cómo evolucionaban las condiciones climáticas antes de viajar.

“Algunos salían el sábado y regresaban el lunes, mientras otros adelantaban su retorno cuando conocían noticias sobre inundaciones en sus ciudades de residencia”, expresó.

El Niño cambió la manera de planificar los viajes
El comportamiento de los viajeros coincide con un escenario climático que mantiene en alerta a las autoridades.

El fenómeno de El Niño está activo en Ecuador y presenta un proceso de fortalecimiento.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) advirtió que, entre el 22 de octubre y el 5 de noviembre, el Litoral tendría lluvias más recurrentes, especialmente en el norte, el interior y las estribaciones occidentales.

Este escenario modificó los planes de quienes viajaban. Las noticias sobre viviendas inundadas, ríos desbordados y carreteras afectadas se convirtieron en factores que influyeron directamente en las decisiones de viaje.

Para Muñeton, no se trató únicamente del temor a las lluvias. En algunos casos, los viajeros recibieron noticias de que sus viviendas o las de sus familiares estaban afectadas y decidieron regresar para atender esas emergencias.

Uno de los cambios más visibles fue la forma de organizar los desplazamientos.

En otros feriados, los establecimientos hoteleros podían anticipar parte de su ocupación mediante las reservas que recibían varios días antes. Ahora, eso no ocurrió.

Muñeton explicó que el movimiento no se comportó como en otros periodos. La gente esperaba a comprobar que las condiciones fueran favorables antes de viajar.

El dirigente describió una dinámica en la que una persona podía decidir salir el sábado, permanecer durante el domingo y regresar el lunes, dependiendo de las noticias y de lo que sucediera en su ciudad de residencia.

“Esta vez, el público se portó muy cauto, muy cauto”, señaló.

El comportamiento también se observó en destinos de la Sierra.

En Cuenca, por ejemplo, Muñeton indicó que la ocupación hotelera comenzó con niveles bajos, pero se recuperó durante el fin de semana hasta alcanzar el 100 % en una de las jornadas. Posteriormente, la demanda volvió a caer con el retorno de los visitantes.

En Montañita, la ocupación fue alta durante el sábado y el domingo e incluso se mantuvo durante el lunes.

Sin embargo, el dirigente señaló que ese último día los turistas salieron del destino y los establecimientos registraron una reducción de sus huéspedes.

Muñeton estima que, debido a esto, la dinamización económica pudo reducirse entre un 20 % y un 30 % frente al mismo periodo del año anterior.

El dirigente recordó que el feriado de noviembre de 2025 generó alrededor de $ 71 millones en gasto turístico.

Con base en los resultados preliminares que recibió de las cámaras provinciales y asociaciones hoteleras, considera que el movimiento de este año pudo ubicarse cerca de los $ 50 millones, aunque aclaró que se trata de una estimación y no de un resultado oficial.

Santa Elena: buenas reservas al inicio, pero menos permanencia
El comportamiento también se evidenció en la provincia de Santa Elena, uno de los destinos tradicionales para los viajeros de la Costa.

Carlos Abad, presidente de la Cámara Provincial de Turismo de Santa Elena, explicó que el feriado comenzó con expectativas favorables y buenas reservas para el viernes y el sábado. Sin embargo, la demanda cambió conforme avanzaron los días y aumentaron las noticias sobre las lluvias.

Según el dirigente, los establecimientos de Salinas registraban reservas de entre el 50 % y el 60 %, mientras que los sectores turísticos del norte de la provincia, como Manglaralto, Montañita y Olón, alcanzaban entre el 60 % y el 70 %.

Abad relató que incluso llegó a registrar una ocupación del 100 % durante un par de días en su establecimiento. No obstante, los huéspedes habían salido el lunes y la ocupación llegó a cero.

“Yo alcancé el 100 % personalmente en un par de días y tenía previsto obviamente continuar así. Realmente el día de ayer (lunes) me quedé en cero, todos salieron”, comentó.

Para el representante de la Cámara, las noticias sobre las inundaciones en Guayaquil tuvieron un efecto directo en las decisiones de los turistas.

“Una parte importante de quienes visitan Santa Elena procede de esa ciudad, por lo que varios viajeros optaron por regresar para revisar sus viviendas o ayudar a familiares afectados”, expresó.

También influyó la incertidumbre sobre las carreteras. Abad explicó que recibieron consultas de visitantes que querían conocer el estado de las vías antes de desplazarse hacia la provincia. (I)

Fuente: El universo

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