El pasado domingo, una explosión de un camión bomba sacudió el municipio de Planadas, en el departamento de Tolima, región central de Colombia. El ataque cobró la vida de al menos cuatro personas, entre las cuales se encontraba una bebé de tan solo dos meses de nacida. Las autoridades aún no han determinado quién está detrás de este acto violento.
La gobernadora de Tolima, Adriana Magali Matiz, confirmó a través de sus redes sociales el balance provisional de la tragedia. En su mensaje, señaló que se trata de:
«un saldo preliminar de cuatro personas fallecidas, entre ellas una bebé de apenas dos meses de vida»
Matiz calificó lo ocurrido como «inadmisible» y exigió «justicia y acciones contundentes para detener esta barbarie».
Mientras se espera que alguna organización reivindique la autoría, es importante señalar que la zona sur del Tolima ha sido un foco de actividad de las disidencias de las antiguas FARC, especialmente del Frente Ismael Ruiz. Este contexto hace que las investigaciones se centren en esos grupos armados, aunque aún no hay confirmación oficial.
La detonación provocó graves daños materiales en viviendas aledañas y en el Hospital Centro de Planadas. Ante la emergencia, el alcalde del municipio, Juan Camilo Hueje, decretó toque de queda y ordenó la evacuación del hospital para garantizar la seguridad de pacientes y personal.
El número de heridos no ha sido precisado hasta el momento. Sin embargo, se informó que los lesionados están siendo atendidos en un colegio cercano, que funciona como centro de salud temporal ante la inhabilitación del hospital local. Las autoridades continúan evaluando los daños y brindando asistencia a las familias afectadas.
Fuente: Infobae