Satélites rusos brindan inteligencia clave a Irán contra Arabia Saudita

Durante el mes anterior, organizaciones armadas con respaldo iraní ejecutaron un ataque quirúrgico contra las estaciones de bombeo del principal oleoducto de Arabia Saudita. Posteriormente, otro ataque impactó en una base aérea del reino, causando daños a un Eurofighter Typhoon italiano que se encontraba dentro de un hangar.

El factor determinante para el éxito de estas operaciones estuvo en el espacio: días antes de los ataques, una agrupación de satélites de espionaje rusos se concentró sobre el oleoducto y la base aérea con el fin de recolectar información de inteligencia.

Una firma privada de inteligencia geoespacial indicó que analizó 40 ataques con misiles y drones dirigidos contra Arabia Saudita por parte de los rebeldes hutíes de Yemen —apoyados por Irán— y de milicias en Irak, entre el 1 de julio y el 19 de octubre. En todos los casos, la compañía encontró una coincidencia: satélites del gobierno y del ejército rusos sobrevolando las zonas objetivo durante días antes y después de cada ataque.

“Lo que encontramos es una coincidencia del 100%”

afirmó Nawaf Obaid, fundador de AURORAH Geosignal Intelligence, con sede en Ginebra, refiriéndose a la correlación entre el movimiento de los satélites y los ataques.

Estos hallazgos revelan cómo Rusia estaría apoyando a Irán y a sus aliados regionales para golpear la infraestructura petrolera y militar saudí, ataques que han incidido en el aumento de los precios globales de la energía.

Tres fuentes —entre ellas, un funcionario saudí y un alto dirigente hutí—, así como un analista privado de inteligencia, indicaron que los rebeldes yemeníes y otros aliados de Irán se han beneficiado de inteligencia rusa, además de capacidades chinas. Asesores iraníes sobre el terreno analizaron y transfirieron la inteligencia a sus aliados, según reportes.

El gobierno de Arabia Saudí realiza reclamos periódicos ante Rusia y China por el suministro de inteligencia militar a los rebeldes hutíes. (EP)

El viceministro saudí de Relaciones Exteriores para la diplomacia pública, Rayed Krimly, declaró a la prensa la semana anterior que Irán y los hutíes obtienen inteligencia de “elementos en Rusia y China, incluso, en ocasiones, elementos comerciales”.

“Abordamos estos asuntos periódicamente con China y Rusia, y seguiremos haciéndolo”, señaló el viceministro.

Hasta ahora, las autoridades de Rusia no han emitido declaraciones ante las acusaciones, que incluyen los hallazgos de AURORAH.

Rusia e Irán sostienen desde hace años un acuerdo de cooperación militar que contempla la transferencia de tecnología de drones. Si bien el Kremlin no ha participado directamente en los conflictos regionales, funcionarios de Estados Unidos y Europa han señalado que Moscú ha compartido inteligencia con Teherán.

Grupos proiraníes lograron ataques de alta precisión

En la mañana del 10 de septiembre, múltiples ataques con drones lanzados desde Irak alcanzaron tres importantes estaciones de bombeo a lo largo del Oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, interrumpiendo de inmediato el flujo de crudo. Este oleoducto, de 1.200 kilómetros (746 millas) que atraviesa el reino, ha sido una ruta alternativa vital para llevar el petróleo al mercado en medio de los ataques iraníes contra el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.

Obaid, investigador del Departamento de Estudios de Guerra del King’s College y asesor de varios funcionarios saudíes entre 2004 y 2016, explicó que las estaciones de bombeo son fundamentales para movilizar el petróleo a lo largo del oleoducto, que asciende más de 1.100 metros (3.608 pies) desde el este del reino, atraviesa la meseta de Najd y desciende hasta la costa occidental en el mar Rojo.

“Ahí es donde los grupos armados de Irak decidieron atacar”, indicó Obaid.

Imagen satelital de daños en una instalación petrolera saudí tras un ataque contra el oleoducto Este-Oeste. 16 de septiembre de 2026. (Reuters)

Desde julio, la empresa de Obaid detectó que 11 satélites rusos de la serie Cosmos 2600 se concentraban sobre esas tres secciones del oleoducto. Los sobrevuelos se incrementaron en las semanas previas a los ataques y durante las horas cercanas a los mismos, indicando labores de reconocimiento antes y después, detalló el experto.

Una semana más tarde, la Base Aérea Rey Fahd en Taif, Arabia Saudita, fue atacada con múltiples proyectiles lanzados por los hutíes, respaldados por Irán. Además de los hangares de la base, un avión Eurofighter Typhoon de la fuerza aérea italiana resultó dañado, confirmó el Ministerio de Defensa de Italia. Durante años, el ejército italiano ha mantenido activos en Arabia Saudita como parte de las operaciones de la coalición liderada por Estados Unidos en Irak y Siria.

En ambos incidentes, la firma de Obaid registró un incremento del 50% en la cantidad de satélites rusos que orbitaban sobre los objetivos durante un lapso de 72 horas antes y después de los ataques, en comparación con julio.

Resulta significativo que el ataque en Taif impactó con exactitud el avión de guerra italiano, y no las aeronaves saudíes presentes en la misma base, lo que indica “un apoyo de inteligencia altamente especializado que los hutíes y los iraníes simplemente no tienen”, sostuvo Obaid.

Los hutíes han lanzado advertencias a potencias extranjeras para que no brinden asistencia a Arabia Saudita.

Patrón consistente de satélites rusos

Obaid explicó que AURORAH empleó datos de fuentes abiertas y otras fuentes de inteligencia para identificar 72 satélites rusos de reconocimiento entre más de 11.000 objetos espaciales en órbita terrestre. Posteriormente, rastreó sus trayectorias y maniobras, contrastándolas con la actividad militar en tierra.

Las ofensivas coordinadas contra instalaciones petroleras y bases militares en territorio saudí provocaron un aumento en los precios internacionales de la energía. (EP)

Obaid aclaró que la firma no ha interceptado transmisiones directas de inteligencia hacia Irán o sus aliados, sino que ha identificado un patrón consistente de posiciones satelitales rusas y actividad de reconocimiento alrededor de objetivos estratégicos antes de los ataques. Esto sugiere que se está recolectando y transfiriendo inteligencia para la selección de blancos por parte de los hutíes y milicias iraquíes, añadió.

Obaid señaló que los mismos patrones satelitales se observaron en ataques iraníes contra bases estadounidenses en Oriente Medio durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán que inició en febrero.

“Esa es la transformación fundamental en el equilibrio militar regional: el sistema de inteligencia detrás del arma está volviéndose tan importante como el arma misma”

, afirmó Obaid.

Adam Marsh, vicepresidente de soluciones tecnológicas de Leolabs, una empresa de inteligencia orbital con sede en California, comentó que la concentración de satélites es la esperada para fines de recolección de inteligencia. Aunque los rusos pueden negar sus intenciones, Marsh subrayó que solo existe una política general y ningún ente regulador: “¿Cómo se podría detener a cualquiera?”

Inteligencia satelital rusa apoya a los hutíes en Yemen

Un funcionario con acceso a las investigaciones saudíes sobre ataques recientes indicó que la inteligencia reveló que satélites rusos habían asistido a los hutíes y a grupos armados iraquíes para atacar objetivos sensibles, como las estaciones de bombeo del Oleoducto Este-Oeste. La fuente pidió no ser identificada por no estar autorizada a hablar con la prensa.

El mismo funcionario señaló que los satélites también colaboraron con Irán en ataques en marzo contra la Base Aérea Príncipe Sultán de Arabia Saudita, donde un avión de vigilancia estadounidense sufrió graves daños, y contra una unidad de la CIA dentro del complejo de la embajada de Estados Unidos en Riad.

Los datos de reconocimiento espacial respaldaron las operaciones hutíes contra el palacio presidencial de Adén y un campamento militar en Shabwa. (EP)

Las pesquisas también revelaron que los misiles y drones empleados por los hutíes contenían componentes fabricados en Rusia y China, añadió el funcionario.

De acuerdo con Obaid y un dirigente hutí, la inteligencia satelital rusa ha contribuido a los significativos avances de los rebeldes contra sus oponentes respaldados por Arabia Saudita en la guerra civil yemení.

Obaid detalló que AURORAH identificó configuraciones satelitales sobre objetivos vinculados con un ataque hutí del 15 de octubre contra el palacio presidencial en Adén (ciudad portuaria del sur de Yemen) y un centro de mando cercano utilizado por la coalición liderada por Arabia Saudita, así como una ofensiva contra un centro de reclutamiento gubernamental en la provincia de Shabwa, donde murieron 75 nuevos reclutas.

Un alto dirigente hutí, que pidió el anonimato para hablar sobre el papel reservado de los asesores, manifestó que asesores iraníes sobre el terreno en Yemen han suministrado a los rebeldes información basada en inteligencia satelital rusa para facilitar la selección de objetivos.

Mzahem Alsaloum, analista de seguridad que ha monitoreado a grupos respaldados por Irán durante casi diez años y actualmente dirige una firma privada de inteligencia, explicó que los asesores utilizan datos de satélites espías rusos para entregar a los iraníes listas de blancos e información operativa.

El líder hutí añadió que los iraníes entregaron a los rebeldes equipamiento más avanzado, incluidos sistemas para operar drones y para que los misiles eludan las defensas aéreas.

Según el dirigente, dicho equipamiento fue desarrollado por los iraníes, adquirido en el mercado comercial, o suministrado por Rusia y China, aunque manifestó desconocer si esos países tenían conocimiento de que el material se empleaba en el conflicto yemení.

Fuente: Infobae

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