La organización Amnistía Internacional ha actualizado la cifra de víctimas mortales del violento asalto ocurrido el viernes pasado en el estado de Taraba, al noreste de Nigeria. Según el nuevo balance, al menos 40 personas perdieron la vida en un ataque que la ONG califica de “indiscriminado” contra una comunidad rural.
Inicialmente, la Policía nigeriana había reportado el hallazgo de diez cadáveres. Sin embargo, tras la localización de más cuerpos, la cifra se ha cuadruplicado hasta alcanzar los 40 fallecidos, coincidiendo con los datos adelantados por Amnistía. Las autoridades advierten que el número de víctimas podría seguir aumentando conforme avanzan las labores de rescate y las investigaciones en la zona.
“Además de matar a personas de manera indiscriminada, los hombres armados también incendiaron alimentos, hogares, tiendas y motocicletas. La comunidad ahora está sembrada de cuerpos sin vida, algunos quemados hasta quedar irreconocibles, mientras las familias declaran que muchos siguen desaparecidos”, señaló Amnistía en un comunicado.
La organización también puso el foco en la respuesta de las autoridades nigerianas, a las que acusa de “continuar dejando a las comunidades rurales en algunas partes del norte a merced de hombres armados que cometen atrocidades repetidamente con total impunidad”. Según Amnistía, el gobierno de Abuya se limita a “emitir declaraciones tibias”, algo que considera “no es suficiente” ante ataques tan horrendos.
El comunicado insiste en que “el compromiso genuino con la protección de la gente debe demostrarse asegurando la protección adecuada de las vidas y la propiedad, así como garantizando justicia para las víctimas. El fracaso constante de las autoridades para llevar a los presuntos perpetradores ante la justicia está claramente alentando la impunidad”.
La inseguridad en Nigeria, que durante años se concentró en el noreste del país —donde operan Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA)—, se ha expandido en los últimos tiempos hacia el norte y el noroeste. Esto ha encendido las alarmas sobre una posible extensión de las redes terroristas y criminales en la región.
Fuente: Infobae