El Aissami rechaza renunciar a nacionalidad para no ser extraditado

El exvicepresidente Tareck El Aissami se aferra a su pasaporte venezolano como último recurso para evitar terminar en una prisión estadounidense. En el marco del proceso judicial que enfrenta por el desfalco de al menos 5 mil millones de dólares en la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), fuentes periodísticas revelaron que el político afirmó categóricamente:

“Quiero dejar constancia de que no voy a renunciar a mi nacionalidad venezolana. No quiero que me extraditen y si eso llegare a suceder, yo no lo pedí”.

Las recientes deportaciones del exministro Alex Saab, señalado como presunto testaferro de Nicolás Maduro, y del empresario Álvaro Pulido hacia Estados Unidos, han avivado los rumores de que el siguiente en ser entregado a las autoridades norteamericanas sería El Aissami, quien fuera hombre fuerte del chavismo hasta su caída en desgracia en 2024.

Durante la última semana se conoció que el expediente contra el antiguo titular de Petróleo se ha complicado aún más con la incorporación de imputaciones por los delitos de apropiación o distracción, tráfico ilícito de material estratégico y legitimación de capitales.

Además, sobre El Aissami pesa una recompensa de 10 millones de dólares ofrecida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que lo persigue por narcotráfico, corrupción, lavado de dinero y evasión de sanciones.

El blindaje constitucional y el caso Saab

El artículo 69 de la Constitución venezolana establece que “prohíbe la extradición de venezolanos y venezolanas”. Antes de enviar a Saab en un avión rumbo a Florida, el régimen chavista le retiró la nacionalidad venezolana al barranquillero. Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores y secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), justificó la medida:

“Siempre presentó una cédula venezolana que no es una cédula legal y no tiene ningún tipo de sustento dentro del Saime (Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería) (…). Por eso es que nosotros tomamos la decisión de deportarlo de Venezuela, no es un ciudadano venezolano, es un ciudadano extranjero”.

El Aissami comenzó su ascenso en la estructura de poder de la mano de Hugo Chávez, quien llegó a nombrarlo ministro de Interior.

Sin embargo, Saab también poseía la nacionalidad venezolana, según quedó registrado en la Gaceta Oficial firmada por Maduro que autorizó su designación como ministro. De hecho, el colombiano votó en las controvertidas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. En cambio, Pulido, socio de Saab e implicado en la misma causa que El Aissami, solo tendría la nacionalidad colombiana.

Al calor de la nueva relación con Washington, el gobierno interino de Delcy Rodríguez despachó a Saab mediante un trámite administrativo, evitando el proceso judicial que habría requerido una extradición formal. El abogado y director de la ONG Acceso a la Justicia, Alí Daniels, recordó:

“De acuerdo con la Ley de Extranjería y Migración, la deportación de un extranjero es aplicable sólo en ciertos supuestos en los que no está la solicitud de un gobierno extranjero por causa penal, lo que debe regirse por el régimen de extradición, sea nacional o extranjero”.

Alex Saab fue ministro de Nicolás Maduro. Hoy los dos están presos en Estados Unidos. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria/File Photo

El experto en Derecho Penal Alberto Arteaga Sánchez subrayó que “por la presunta comisión de delitos ante el requerimiento de otro Estado, es necesario recurrir al procedimiento de extradición”. Enfatizó que “la deportación de un extranjero no se puede imponer como fórmula sustitutiva de la extradición”.

El Aissami ha denunciado ser víctima de malos tratos durante su cautiverio. Sin embargo, ahora podría enfrentar un castigo mayor: ser entregado por sus antiguos camaradas a su peor enemigo, Estados Unidos.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X