General retirado José Edgar Campos afirma que el rescate de soldados salvadoreños en Haití exige inteligencia precisa

El general retirado José Edgar Campos sostuvo en el programa Diálogo 21 que la situación que sucede en Haití exige reunir información precisa sobre el lugar donde están retenidos los aerotécnicos.

“Una pequeña fuerza puede actuar como comando, pero se requiere toda la inteligencia para poder detectar dónde los tienen secuestrados”, afirmó.

Las declaraciones del general retirado se dan luego que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunciara una operación militar para rescatar a cuatro aerotécnicos salvadoreños retenidos en Haití tras una emboscada contra integrantes de la fuerza multinacional.

El mandatario advirtió a los jefes de las bandas que los liberen con vida y afirmó que el objetivo es que los compatriotas regresen “vivos y sin ningún daño”.

Los cuatro salvadoreños integraban una unidad de apoyo de servicio de combate dedicada a evacuaciones, atención médica, vigilancia y transporte logístico aéreo.

Durante los operativos de búsqueda se registraron enfrentamientos que dejaron integrantes de grupos armados muertos y cuatro efectivos heridos.

Una fuerza multinacional con menos efectivos de los previstos

La misión internacional en Haití tiene un límite previsto de 5,500 integrantes, pero actualmente cuenta con cerca de 1,500 efectivos, una cifra que Campos consideró insuficiente frente a la dimensión de la crisis.

El militar retirado señaló que Chad dispone de la mayor fuerza de maniobra, con 400 soldados, y que sus unidades participaron en la búsqueda junto con efectivos guatemaltecos, la Policía de Haití y el ejército haitiano, aún en formación.

El militar advirtió que la operación de rescate depende de obtener datos precisos sobre el paradero de los cautivos. También cuestionó el número de efectivos disponibles en la misión multinacional. (Cortesía: Diálogo 21)

Según Campos, El Salvador participa con dos aeronaves que pueden realizar tareas de vigilancia y, en algunas ocasiones, apoyo aéreo a unidades terrestres. Sin embargo, el contingente salvadoreño no tiene asignada una misión de combate directo.

El general interpretó que las declaraciones de Bukele podrían anticipar una reconfiguración de la fuerza de tarea salvadoreña. Esa modificación supondría incorporar elementos de combate para cumplir una misión específica, aunque remarcó que cualquier operación debe desarrollarse bajo el mando multinacional establecido.

La fuerza está comandada por una unidad de Mongolia, por lo que, de acuerdo con Campos, ningún país puede actuar de forma unilateral. “Hay que someterse a las Naciones Unidas y al mando que tiene la unidad de Mongolia”, indicó.

Bandas armadas y un Estado debilitado desde 1986

Haití enfrenta un deterioro institucional que, según el general retirado, se arrastra desde 1986. Estimó que entre 20 mil y 25 mil integrantes forman parte de bandas armadas, incluidas organizaciones con presencia de jóvenes y niños.

El oficial retirado señaló que ninguna nación puede intervenir de forma independiente dentro de la misión internacional. Sus palabras cobran relevancia tras el anuncio de Bukele de una posible operación militar para recuperar a los salvadoreños secuestrados. (Cortesía: Diálogo 21)

Campos afirmó que existen más de 200 grupos organizados y que más de 10 mil de sus miembros operan en Puerto Príncipe. También sostuvo que varias de esas estructuras establecieron vínculos para operar como una federación criminal en la capital haitiana.

Para el militar, esas organizaciones superan la definición de pandillas porque cuentan con armamento, estructura y capacidad para sostener combates urbanos. “Son grupos terroristas organizados”, señaló durante la entrevista.

La misión de Naciones Unidas intervino en Haití entre 2004 y 2017, un período atravesado por el terremoto de 2010, que dejó más de 200 mil muertos, y por una epidemia de cólera. Una nueva intervención comenzó entre 2023 y 2025 como una misión de acompañamiento para la seguridad, inicialmente articulada a través de Kenia.

Campos sostuvo que la disolución del ejército haitiano entre 1994 y 1995 debilitó la capacidad estatal de imponer el orden y aplicar la ley. A su juicio, la fuerza internacional necesitaría cerca de 60 mil efectivos para contener la crisis territorial.

Vehículos blindados de transporte de personal de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), respaldada por la ONU en Haití, patrullan un área después de que bandas fuertemente armadas emboscaran a miembros de la fuerza, atacando su vehículo blindado con explosivos, prendiéndole fuego y dejando a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos cuando huyeron de su vehículo en llamas, en Puerto Príncipe, Haití, el 19 de octubre de 2026. REUTERS/Patrice Noel

El general también mencionó obstáculos políticos y financieros para ampliar la misión. Dijo que Rusia, China y Pakistán han impuesto un “factor de bloqueo” dentro de Naciones Unidas, mientras que países como Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Alemania y Canadá han respaldado o financiado parcialmente la operación.

Campos advirtió que entre tres y cuatro millones de personas atraviesan una situación grave en Haití. Añadió que el país caribeño es una ruta para la recepción de armas y el tráfico de drogas procedentes de Colombia y Venezuela con destino a Europa y Estados Unidos.

Fuente: Infobae

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