Ankara se mantiene firme ante las presiones internacionales
El Ministerio de Defensa de Turquía ha dejado claro este jueves que no acepta las objeciones de terceros países al reciente respaldo que las autoridades del este de Libia dieron al memorándum de delimitación marítima firmado anteriormente con Trípoli. La postura turca surge en medio de fuertes críticas de la Unión Europea y otras naciones.
Según reportes de la prensa turca, la cartera de Defensa sostuvo que la validez jurídica del acuerdo no puede ponerse en duda mediante evaluaciones unilaterales de terceros. Además, recalcó que definir las zonas marítimas es un derecho soberano de los Estados involucrados.
El gobierno turco celebró la aprobación del memorando por parte del Parlamento de Tobruk y lo calificó como una confirmación de la validez del acuerdo y un paso hacia el fortalecimiento de la cooperación estratégica entre Ankara y Trípoli. En su comunicado, aseguró:
«La decisión confirma la validez del memorando, firmado sobre la base del Derecho Internacional y los principios de equidad».
Reacciones desde Grecia, Chipre e Israel
Turquía reafirmó su determinación de defender sus derechos e intereses en el Mediterráneo central. No obstante, desde Grecia han rechazado el pacto y argumentado que pone en peligro la estabilidad y seguridad en la zona.
Este mismo jueves, el canciller israelí Gideon Saar sostuvo una reunión con su homólogo grecochipriota Constantinos Kombos, en la que abordaron la ratificación del acuerdo. Saar declaró:
«Hablamos sobre el acuerdo, el cual perjudica los intereses y derechos de varios países en la región del Mediterráneo oriental».
Además, añadió que también discutieron las relaciones bilaterales y los vínculos entre Israel y la Unión Europea, finalizando con un enfático: «¡Seguiré fortaleciendo los vínculos entre Israel y Chipre!».
Giro histórico en las relaciones turco-libias
El martes, el Parlamento de Tobruk, sede de las autoridades del este de Libia, ratificó el memorándum de entendimiento firmado en 2019 entre Turquía y el entonces Gobierno de Trípoli —la administración reconocida internacionalmente—. Hasta ahora, la administración oriental había rechazado el pacto por haber sido negociado sin su participación.
Esta decisión marca un cambio importante en la relación entre Ankara y las autoridades del este, lideradas por el mariscal Jalifa Haftar, luego de años de discrepancias políticas. De hecho, el Parlamento de Tobruk también anunció la revocación de una resolución de 2020 que suspendía sus vínculos políticos con Turquía.
Desde su firma, el acuerdo ha generado el rechazo de Grecia, Chipre y Egipto, quienes consideran que la delimitación marítima pactada vulnera sus derechos soberanos en el Mediterráneo oriental, especialmente en las aguas al sur de la isla griega de Creta.
Fuente: Infobae