En el último Consejo de Presidentes, Emelec votó en contra de todo lo que presentó LigaPro. ¿Cómo toma eso y las críticas del presidente Jiménez ante las sanciones y otros temas con los que no está conforme? ¿Cree que hay algo personal?
Lo tomo con respeto y tranquilidad. Emelec tiene derecho a expresar su posición y votar en contra de nuestras propuestas si no está de acuerdo o considera que necesita más explicaciones. Mi disposición para ayudar al club no depende de cómo vote. Jamás pensaría así. Por mi parte, no hay nada personal. En mi posición, lo que corresponde es escuchar al dirigente, comprender lo que está enfrentando y tratar de ayudar en todo lo que se pueda.
Hay que comprender al presidente de Emelec. Llega a un club con recursos comprometidos, cesiones a acreedores privados y obligaciones con el SRI y el Banco del Pacífico que limitan su capacidad económica. Son situaciones que vienen de administraciones anteriores. No son problemas que haya generado él, pero le toca enfrentarlos.
Semana a semana tiene que resolver demandas de futbolistas y otras obligaciones. Y cuando acude a LigaPro buscando recursos, muchas veces tenemos que explicarle que esos ingresos ya están cedidos o embargados. Entiendo lo frustrante que debe ser hacer una gestión y encontrarse con que no puede disponer de ese dinero.
Por eso también entiendo que, en esa búsqueda de recursos, considere que Emelec podría recibir más por derechos audiovisuales, como podrían pensar Barcelona o Liga de Quito. Es válido plantearlo. Pero a nosotros nos corresponde mirar el campeonato completo. El ingreso por derechos audiovisuales es el único cuyo reparto tiene como uno de sus propósitos garantizar que todos puedan competir. Tiene criterios técnicos y una relación de 3 a 1 entre quien más recibe y quien menos recibe. Si unos clubes reciben mucho más a costa de dejar a otros sin recursos para competir, terminaríamos perjudicando el torneo del que todos somos parte. Tenemos que buscar que los ingresos crezcan para todos.
Si a esas dificultades se suma que siente que su equipo ha sido perjudicado por el arbitraje, las sanciones u otras decisiones, entiendo que la frustración aumente. La dirigencia de Emelec está haciendo un esfuerzo para sacar al club adelante y quiere resultados. Mientras tanto, recibe la presión de la hinchada y las críticas del periodismo. Más allá de si esas críticas son justificadas o no, no es fácil estar en esa posición.
Mi trabajo es dar soporte, explicar lo que haga falta y ayudar en lo que se pueda. Ninguna diferencia va a estar por encima de mi responsabilidad de trabajar junto al club y ayudar siempre que pueda.
Con el nuevo formato y la nueva copa habrá más oportunidades de generar taquilla. Hay que conversar con la dirigencia de Emelec y buscar, dentro de las posibilidades del calendario, horarios con los que se sientan más cómodos y que faciliten que su gente vuelva a llenar el estadio. También buscar alianzas para que, comercialmente, LigaPro sea un apoyo y podamos ir encontrando soluciones.
Esa es mi disposición. Quiero que al presidente de Emelec le vaya bien en su gestión, porque eso significa que a Emelec le va bien.