El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha manifestado su convencimiento de que obtendría el respaldo “de inmediato” del presidente Donald Trump si decide postularse a la Casa Blanca en las elecciones de 2028. En una entrevista con la plataforma 2Way, Vance también se distanció del reciente apoyo que Trump brindó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien busca la reelección en los comicios del próximo 27 de octubre en Israel.
Vance aseguró que, aunque actualmente está enfocado en las elecciones de mitad de mandato —las midterms del 3 de noviembre— y no ha conversado directamente con Trump sobre el escenario de 2028, cree que el dirigente republicano lo apoyaría desde el primer momento si decide dar el paso. Describió ese respaldo como determinante dentro del propio partido.
En el plano internacional, el vicepresidente se desmarcó de la postura de Trump respecto a Netanyahu.
“El presidente tiene el aval más eficaz de la historia política (…), yo respaldo a candidatos estadounidenses y en eso me centro”, aclaró. “No estoy ni a favor ni en contra, no me voy a involucrar en las elecciones israelíes”, sentenció.
Sobre el conflicto en Europa del Este, Vance definió a Ucrania como un “socio” pero se negó a calificarlo como aliado de Washington, recordando que no existe un tratado de alianza oficial ni Ucrania pertenece a la OTAN. Si bien reconoció que Ucrania es “un país admirable”, criticó los recientes ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas, argumentando que estas acciones buscan restringir el suministro y elevan el coste de la energía para los estadounidenses, lo que evidencia que, de vez en cuando, ambos países mantienen “intereses divergentes”.
Además, el vicepresidente abordó la reciente ola de disturbios en países europeos como Francia, vinculándolos directamente con las políticas migratorias y la falta de asimilación cultural de las nuevas poblaciones. Según Vance, estos altercados y saqueos se concentran en “enclaves étnicos” y son el resultado directo de “traer a personas que no comparten la cultura del país al que llegan”. Una situación de caos urbano que, advirtió en clave electoral de cara a los inminentes comicios legislativos, representa “el futuro que los demócratas en el Congreso quieren para Estados Unidos”.
Críticas contra El-Sayed y apoyo a los negocios de la familia Trump
En el ámbito doméstico, Vance se refirió a la carrera al Senado por el estado de Michigan, donde arremetió contra el candidato demócrata Abdul El-Sayed, tachando de “absurdas” las comparaciones entre las críticas hacia él por su religión y las que sufrió John F. Kennedy por ser católico en 1960.
Vance argumentó que el escrutinio sobre El-Sayed no se debe a su fe ni origen, sino a que “dice muchas locuras” sobre cuestiones como la Sharia o sus presuntos vínculos con figuras polémicas en relación a los atentados terroristas del 11 de septiembre.
“Me da igual cuál sea su religión o etnia, me preocupa el hecho de que sea una persona loca y por eso quiero que gane Mike Rogers (el candidato republicano por ese estado)”, concluyó.
Vance también se pronunció sobre las críticas en torno a los recientes negocios de la familia Trump, como aquellos vinculados a las criptomonedas o un documental de Netflix. El vicepresidente rechazó las acusaciones de que el presidente y su entorno se estén lucrando por su posición en la Casa Blanca. “Sus vidas y sus negocios estuvieron a punto de ser destruidos” por las presiones judiciales de los últimos años, argumentó, negando cualquier evidencia de que estén vendiendo acceso a la Administración.
“No creo que el criterio deba ser que el hijo del presidente, que no se dedica a la política, no pueda ganarse la vida”, defendió sobre la actividad de Eric o Donald Trump Jr.
Fuente: Infobae