Edi Rama no renuncia: crisis pone en peligro adhesión a la UE

El jefe del Gobierno albanés, Edi Rama, se negó este domingo a renunciar, pese a las crecientes demandas en su contra en medio de la ola de violencia que ha marcado las recientes protestas en Tirana. Además, advirtió que si abandonara el cargo, eso podría poner en riesgo el proceso de adhesión a la Unión Europea, en un momento clave de las conversaciones con Bruselas.

Rama defendió que la continuidad institucional y el cumplimiento del calendario de diálogo con la Comisión Europea deben primar sobre las presiones políticas.

«No es una cuestión de mi poder. Ya no tengo nada que demostrarme a mí mismo. Lo que está en juego no es mi poder, sino la mesa de negociación con la Unión Europea»,

declaró durante una transmisión en vivo por redes sociales difundida por la cadena pública RTSH.

El primer ministro subrayó que la integración europea necesita contactos permanentes con las instituciones comunitarias y avances diarios. Sostuvo que una interrupción podría retrasar el progreso del país durante años.

«El Estado que se rinde antes de tiempo no se recupera en años»,

afirmó, y puso en duda que su dimisión mejorara la gobernanza o agilizara la adhesión a la UE.

En su intervención, Rama criticó a quienes, según él, fomentan los disturbios tras no haber conseguido derrotarlo en las urnas. Lamentó la influencia de la desinformación y de las redes sociales entre los jóvenes, a los que calificó como víctimas de mensajes que promueven la frustración y el enfrentamiento.

Recuerdo de la violencia de 2011

En este contexto, el mandatario aseguró que durante los últimos días ha intentado evitar una mayor escalada de los enfrentamientos en la capital, «coordinando con paciencia un difícil esfuerzo para evitar caer en la trampa de la violencia que busca el derramamiento de sangre».

Para ilustrar la gravedad de la situación, recordó los hechos del 21 de enero de 2011, cuando cuatro manifestantes murieron por disparos y decenas resultaron heridos durante una protesta contra el Gobierno de Sali Berisha.

Rama señaló que en aquella ocasión no se registraron daños en instituciones ni ataques con cócteles molotov contra agentes, mientras que en las actuales protestas se han lanzado piedras y piezas metálicas contra la Policía.

Aunque condenó estos actos, reconoció que los jóvenes involucrados siguen siendo parte de la sociedad albanesa.

«Sus vidas valen más que cualquier otra cosa»,

declaró, y recalcó que «la moderación es el principio y el fin de todo este asunto», según lo reportado por RTSH.

Invitación al diálogo

Hacia el cierre de su mensaje, Rama ofreció reunirse con quienes deseen plantear sus reclamos, ya sea en la sede del Gobierno, en universidades u otros espacios, y se mostró dispuesto a conversar con o sin cámaras. Defendió que las demandas deben abordarse mediante el diálogo y no a través de la violencia.

«Quien quiera hablar conmigo sin mascarilla, aquí estoy»,

sentenció. En contraste, garantizó que quienes recurran a la violencia y oculten su identidad se enfrentarán a la respuesta de las instituciones estatales, reiterando que no permitirá que la violencia debilite al Estado ni desvíe al país de su meta de ingresar a la Unión Europea.

Las declaraciones de Rama se producen luego de que el sábado se registraran nuevos choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Tirana, en el marco de unas protestas que comenzaron para denunciar el elevado coste de la vida, las carencias en el sistema educativo y la corrupción gubernamental.

Fuente: Infobae

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