El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, comunicó la reanudación de las ofensivas contra instalaciones petroleras rusas, luego de una breve interrupción de tres días en esas acciones. La pausa había sido anunciada el domingo por el mandatario estadounidense Donald Trump, aunque ni el Kremlin ni Kiev la confirmaron oficialmente.
En diálogo con el medio británico Financial Times, publicado este jueves, Zelensky aseguró que su país solo aceptó una tregua limitada de 72 horas a partir del domingo. Denunció que durante esa semana, Rusia lanzó al menos 100 ataques contra infraestructuras ucranianas.
Este jueves, Ucrania atacó una refinería en la región rusa de Riazán, a unos 200 kilómetros de Moscú. El gobernador regional, Pável Malkov, reportó un “ataque masivo de drones” que provocó un incendio y daños materiales, sin víctimas. Malkov indicó que se desató un incendio en el territorio de una refinería y resultaron dañados un almacén y varios vehículos en otra empresa de Riazán. Los servicios de emergencia trabajan en la zona y se evalúa el alcance de los daños.
Zelensky cuestionó la postura de Estados Unidos al retirar información de inteligencia clave para los sistemas de alerta temprana ante posibles ataques con misiles balísticos. Según el mandatario, funcionarios militares estadounidenses advirtieron a sus pares ucranianos:
Como no paréis los ataques, vamos a bloquear la inteligencia
También denunció una reducción en los servicios de Starlink en Ucrania, propiedad de Elon Musk, aliado de Trump. Zelensky afirmó que esto afectó operaciones de primera línea y ataques de medio alcance. La empresa alegó problemas técnicos, pero el presidente ucraniano sostuvo que fue “su voluntad”.

Zelensky restó importancia a los llamados de Trump para cambiar el liderazgo en Ucrania. Señaló:
Para mí, eso no importa. Lo que importa es que Putin no siente presión, y cuando no siente presión, ataca
Consideró que las diferencias entre Europa y Estados Unidos sobre la guerra benefician al presidente ruso. Esa división, opinó, ayuda a Putin “para unir la nación rusa y hacerle sentir poderoso”.
La Armada de Ucrania informó que esta madrugada alcanzó con misiles de crucero Neptún, de fabricación nacional, a seis bombarderos rusos Su-34M estacionados en el aeródromo militar de Borisoglebsk, en la región de Vorónezh, centro de la parte europea de Rusia.
Según el comunicado naval, los aviones atacados pueden transportar simultáneamente bombas aéreas guiadas de gran potencia explosiva y misiles de diversos tipos. La Armada indicó que los Su-34M pueden llevar al mismo tiempo múltiples bombas aéreas guiadas y de gran potencia explosiva, además de misiles de varios tipos.
El aeródromo de Borisoglebsk está en la región rusa de Vorónezh. Ucrania sostiene que este ataque reducirá las capacidades de la aviación rusa en el frente y zonas cercanas a la línea de combate. Kiev afirma que Rusia usa esos bombarderos de forma masiva para lanzar bombas aéreas contra fortificaciones, pueblos y ciudades bajo control ucraniano.

Ucrania reportó el miércoles cortes de emergencia en el suministro eléctrico tras un ataque ruso con misiles contra las tres centrales termoeléctricas operativas en Kiev y su región. También se anunciaron interrupciones del servicio en Kharkiv, alcanzada en la misma ofensiva contra instalaciones energéticas.
El vice primer ministro ruso, Alexandr Nóvak, declaró este jueves que “el régimen de Kiev atacó hoy dos refinerías en las regiones de Sarátov y Riazán”. Afirmó que “la parte ucraniana no muestra ninguna intención de avanzar hacia un alto el fuego energético”.

Estas declaraciones ocurren después de que Donald Trump anunciara una tregua para ataques contra infraestructuras energéticas. Ni Moscú ni Kiev confirmaron su adhesión. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que el acuerdo no llegó a formalizarse:
No se llegó a concretar, por lo que no se puede decir que Rusia no lo esté cumpliendo
Fuente: Infobae